Sobre las cosas que nos rodean y afectan, a mi y a gente como yo. Dejándolas por escrito, con la esperanza de que sirvan para cambiar algo, o como mínimo, para advertir de lo que se nos viene encima.
1 de febrero de 2013
La verdadera doctrina del shock
La doctrina del Shock (The Shock Doctrine, 2009) es una película documental basada en el libro homónimo de la periodista e investigadora Naomi Klein. Nos narra que en junio de 1951 representantes de agencias de inteligencia occidentales se reunieron en secreto con profesores universitarios de Montreal. Como resultado se financió una investigación sobre el aislamiento sensorial en la universidad de McGill. El aislamiento es una forma de producir una monotonía extrema, provoca una reducción de la capacidad crítica, nubla la mente, y el sujeto se queja de que ni siquiera puede fantasear (¿les recuerda Guantánamo?). Los investigadores se dieron cuenta del arma tan potencialmente terrible que podía llegar a ser. Algunos abandonaron el proyecto. Pero éste siguió adelante bajo las órdenes del Jefe de Psiquiatría Ewen Cameron y con objetivos mucho más ambiciosos: borrar a los sometidos a tratamiento la mente, dejarla en blanco para reprogramarlos desde cero. Cameron combinaba el electroshock con las curas de sueño y la repetición de mensajes grabados. La CIA no tardó en poner en práctica los hallazgos de Cameron. Se buscaba un momento de máxima tensión o parálisis, en el cual el sujeto está mucho más abierto a la sugestión, mucho más dispuesto a obedecer que antes de sufrir el shock.
En la misma época de los experimentos de Montreal, y tal vez con conocimiento de aquéllos, un partidario de otro tipo de shock trabajaba no muy lejos de allí. Milton Friedman era profesor de economía de la universidad de Chicago. Creía que la terapia de shock económico impulsaría a las sociedades a aceptar un capitalismo más puro y desregulado. Para que nos demos cuenta de su increíble influencia política, especialmente a partir de la década de los ochenta, Klein da cuenta en su libro de que cuando Friedman cumplió 90 años, la Casa Blanca organizó una celebración en su honor y se pronunciaron discursos. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que llegó a decir que el homenajeado era “la encarnación de una realidad, la de que las ideas tienen consecuencias”. Ya lo creo. Y bastante dramáticas para los que las experimentaron en sus carnes.
Sin embargo Milton Friedman no podía creer seriamente en el mercado libre, y menos en la capacidad de gestión de las megacorporaciones privadas. Cualquiera que conozca el funcionamiento interno de las grandes multinacionales sabe que la clase dirigente corporativa puede llegar a ser incluso más corrupta e ineficiente que la política. Por no decir que la una no es sino el reverso de la otra. Los fines y objetivos de Friedman, y en general de los economistas de la Escuela de Chicago, eran muy otros.
Resulta evidente que el sistema de libre mercado es claramente disfuncional, especialmente a la hora de calibrar situaciones a medio, y no digamos a largo plazo (pensemos en las actuales extrañas oscilaciones del precio del petróleo). Pero es que además, parte de la base de que todos los actores que acuden al mercado tienen el mismo peso. ¡Como si un broker internacional que controle e invierta capitales de fondos de pensiones por cientos de millones de dólares tuviera la misma capacidad de influir en el mercado que una viejecita que ha ahorrado trescientos euros! Digámoslo claramente. El libre mercado esta hecho a medida a los depredadores comerciales o financieros, que por eso lo predican.
El libre mercado sólo funcionaría correctamente en una situación ideal. Pensemos en una población de reducidas dimensiones donde hubiera tres panaderías, y cada uno de los panaderos dispusiera de establecimientos de muy similar estructura comercial, así como del mismo músculo financiero. Entonces los precios del pan serían los correctos, justos para el consumidor y para los productores, y el mercado estaría perfectamente autorregulado. Pero estas situaciones ideales no se dan nunca, ni se darán jamás. Pensemos que uno de los panaderos en cuestión recibiera un suplemento de capital (adquiriera una herencia, le tocara la lotería, etc.), y no anduviera sobrado de escrúpulos. Podría ocurrírsele empezar a vender sus productos a precio de coste, con el fin de hacer quebrar a sus competidores y quedarse a largo plazo con el monopolio del pan en el poblado. Para luego, claro, volver a subir los precios. Esto puede parecer ciencia ficción, o un cuento de Dickens, pero es lo que ocurre diariamente a gran escala en nuestros mercados globalizados. Si alguien te habla de las bondades del libre mercado, o es un ignorante o es un manlintencionado. Cabe también la posibilidad de que se trate de un joven estudiante de económicas, muy entusiasmando con su reciente descubrimiento de Adam Smith, esto es, un teórico sin contacto alguno con la realidad, con lo que bien pudiera ser incluido en la primera categoría. No. Milton Friedman era un gran economista, con vasta experiencia, y no podía creer en estas sandeces. ¿Cuáles eran los verdaderos objetivos de la Escuela de Chicago? ¿Qué buscaban o que querían prevenir?
Vayamos más lejos y entremos en lo políticamente aún más incorrecto. Lo visto en relación al libre mercado ¿no le ocurre igualmente a nuestro deslumbrante sistema partitocrático? ¿Premia verdaderamente la integridad intelectual o la demagogia más ramplona? Vamos a los hechos. En 1979 el Presidente americano James Carter dio el discurso más importante de su presidencia, con el asesoramiento del díscolo Secretario de Energía, James Schlesinger. Alertó a los americanos sobre la excesiva dependencia del país del petróleo, e hizo entrever la necesidad de un cambio radical de política energética, con sacrificios para los ciudadanos. ¿Cuál fue el resultado? ¿Fue sacado a hombros del ruedo por sus alborozados conciudadanos? No. Fue noqueado sin piedad por un vaquero californiano, actor de segunda fila, que probablemente no escribió jamás ni uno solo de sus discursos, y que interpretaba ante el atril con la misma falta de convicción que en la gran pantalla, pero que prometió un nuevo amanecer para América. Seamos honestos. Independientemente de nuestras ideas políticas, que por otra parte no son sino trampas que nos pone el sistema para favorecer la estabulación mental, ante el inevitable declive energético, que afectará dramáticamente a nuestro nivel de vida, si concurriera electoralmente alguien que nos expusiera francamente la necesidad de sacrificios, frente a algún trilero que nos hablase de un nuevo despegue camino del infinito, de la vuelta al crecimiento económico, gracias a la fusión caliente o fría, el motor de agua, o la ayuda de tecnología extraterrestre. ¿A quien votaríamos? Tomémonos unos segundos antes de contestar.
Es la hora de decir abiertamente que el sistema de libre mercado, y la democracia representativa tienen disfunciones por el mismo motivo: alientan el cortoplacismo. Friedman era una persona de gran inteligencia, y no creía ni en lo uno ni en lo otro. Incluso creo que creía aún menos en lo segundo que en lo primero. Pronto lo comprobaremos.
Según el evangelio Friedmanita la economía del libre mercado era indisociable de la libertad y la democracia. Se tiende a pensar que el primer experimento Miltoniano se produjo con los Reaganomics y la política Thatcheriana. Pero, como con escalofriante eficacia demuestra “The Shock Doctrine” esto no es cierto. El primer lugar del mundo que sirvió de tubo de ensayo a los Chicago Boys fue Chile, bajo la dictadura de Augusto Pinochet, y en el marco de una férrea dictadura militar. El plan económico miltoniano, denunció Orlando Letelier, Ministro de Exteriores del último gobierno de Allende, se impuso por medio de miles de asesinatos, el establecimiento de campos de concentración por todo el país y el encarcelamiento de más de 100.000 personas en tres años. Friedman reconoció la importancia del “experimento” chileno y, para mayor escarnio, el año del asesinato de Letelier se le concedió el Premio Nobel de economía. Pero aquello no era más que el principio. El 24 de marzo de 1976 un golpe militar derrocó al gobierno de Isabel Perón en Argentina. Los cachorros de la Escuela de Chicago accedieron inmediatamente a puestos económicos relevantes en el gobierno militar, y aprovecharon la oportunidad para introducir importantes reformas económicas y sociales. Un año después del golpe los sueldos habían perdido el cuarenta por ciento de su valor, se cerraban fábricas y la pobreza se disparó. Como en Chile hubo que aterrorizar al pueblo para que aceptara estas medidas económicas. Se empezó por hacer desaparecer personas, con secuestros perpetrados a plena la luz del día. Los métodos de los militares argentinos, como los de los chilenos, habían sido aprendidos en la Escuela de las Américas, dirigida por militares norteamericanos. Eran técnicas básicas de tortura: desnudar a la víctima, herirla con objetos punzantes, romperles extremidades, marcarla a fuego,… y se emplearon no solo con soldados o terroristas sino contra estudiantes, sindicalistas y todo aquél que se opusiera a la política de libre mercado del régimen. Argentina llevó su régimen de terror un paso más lejos que Chile. Entre los desaparecidos había cientos de mujeres a quienes permitieron dar a luz antes de asesinarlas. La elección de estos dos países citados para iniciar los ensayos probablemente no fue casual. Eran estados con grandes recursos y potencialidad económica.
A principios de los ochenta Friednamitas declarados asumieron el control de los gobiernos británico y norteamericano. Sus métodos, claro está, no fueron los mismos que los aplicados en Latinoamérica. Pero entonces ocurrió algo que nos puede dar luz sobre los verdaderos objetivos de la Escuela de Chicago. A lo largo de dicha década la U.R.S.S. colapsó económicamente. Su enorme burocracia obsoleta, la ineficiente asignación de recursos, y especialmente el escaso rigor en política monetaria, acompañado como es lógico de la imposición de un sistema de precios tasados, condujeron a la escasez y al estraperlo. Aparte, y como ya se ha indicado en algún post, de que maniobras comerciales de ciertas potencias extranjeras expulsaron a los soviéticos del mercado del petróleo, que constituía su principal fuente de divisas, lo que aceleró la catástrofe. Se formaban largas colas ante tiendas de comestibles (otchered), y los mostradores estaban prácticamente vacíos, para desesperación de los pacientes compradores. A pesar de lo cual la implosión del estado soviético se condujo desde arriba, sin explosiones sociales notorias, como consecuencia del rígido esquema autoritario del régimen. Imaginémonos una situación así en un país de Occidente. La rabia y la desesperación serían tan absolutas que podría pasar cualquier cosa. Aquí es donde entra Milton Friedman, y este es el motivo por el que centró el interés de las élites dirigentes desde los años ochenta, sí, desde el momento en que empezaron a tener conciencia de las consecuencias de un futuro escaso de energía.
Ante una situación de falta de recursos lo lógico, quiero decir, lo impepinable, es consumir menos. Esto se puede hacer de dos maneras. Mostrando de forma poco inteligente que el dinero con que pagas los salarios es puro papel mojado, vía soviética, o dándole valor mediante una política monetaria restrictiva, esto es, haciendo más costosa su obtención, por ejemplo bajando salarios, suprimiendo pagas extraordinarias o no revalorizando pensiones. ¿Les suena? Observemos que el resultado es el mismo, el consumo desciende. Pero la percepción psicológica de las masas es completamente diferente.
Entendámoslo con un ejemplo práctico. Faltan recursos. Llegamos a una tienda y hay una cola de media calle. Después de dos horas de espera conseguimos acceder al establecimiento y en el mostrador sólo queda una manzana pasada. ¿Cuál creen que sería la reacción de las multitudes en un poco disciplinado país occidental ante una situación así? Examinemos un segundo supuesto. El hito de partida es el mismo. Faltan recursos energéticos y por ende todos los demás. Sólo tenemos cuatrocientos euros para pasar el mes, porque se nos ha acabado la prestación de paro, y a duras penas cobramos el subsidio. Pero llegamos a un supermercado y… todo es maravilloso, cestas rebosantes de frutas, carnes, pescados envasados bajo luces que realzan su frescura. Aunque de hecho sólo nos llega el presupuesto para una caja de galletas. Conclusión: soy un inútil. No he sabido reciclarme laboralmente, no tengo suficiente movilidad laboral, debería haber aceptado aquel trabajo de picapedrero que me ofrecían en Indonesia. Yo soy el culpable. El Miltonismo es un sistema de control de masas, ante una situación de escasez que se viene previendo desde los años setenta, y que hoy llama a nuestras puertas. Su obsesión privatizadora es secundaria, resultado del componente inflacionario (destructor de valor monetario) que, consideran, tiene la gestión pública de servicios considerados por ellos no esenciales (casi todos) en una fase recesiva (previsión del Peak Oil) y no en una preocupación por la calidad de aquéllos. Las políticas neoliberales nunca han buscado realmente el crecimiento económico, por saber de antemano que éste, a la larga, era insostenible.
El monetarismo a ultranza, la regla o disciplina monetaria, es la única verdad de las doctrinas Miltonianas. Todo lo demás es relleno falso, excipiente para tragar mejor la medicina y que no resulte tan amarga. Las teorías de Friedman, las de verdad y no las de cartón piedra de camuflaje, fueron promovidas como respuesta a las convulsiones sociales que produciría la futura e inevitable escasez energética. Por eso gozaron de especial aceptación durante el periodo Reagan-Thatcher, esto es, después de la defenestración política de Carter y de optarse sin empaques por el mantenimiento a cualquier precio del BAU, aun a pesar de conocerse de antemano del desenlace del largometraje. Pero el sistema debía ser puesto a punto. Requería ensayos y ajustes, a través del método de prueba y error, para encontrarse perfectamente operativo cuando debiera ser aplicado por pura necesidad. El medio: la terapia del shock. La provocación artificial de conflicto y la experimentación de lo que podría hacerse para parar el primer golpe cuando asomase la penuria petrolera. En principio podemos pensar que, en efecto, es útil evitar o mitigar el caos que se cierne sobre nosotros. O tal vez no. ¿A quien beneficia que no se desencadene la anarquía y la sublevación social? Podríamos pensar que a todos. Pero ¿a todos por igual? No, a algunos más que a otros.
La teoría Miltoniana, a pesar de sus declamaciones en favor del capitalismo popular, especialmente en su aplicativo thatcheriano, muy influido también por el “orden espontáneo” de Friedrich Hayek, es básicamente una doctrina elitista. Fue promovida, mimada y aplicada por las oligarquías político-corporativas, para la defensa de sus intereses en lo inmediato, y ante las crisis por venir. Por esto mismo consta, como el célebre bajo relieve de Notre Dame de Paris, de un libro abierto y otro cerrado, esto es, de una formulación pública para la ilustración o más bien desinformación de las masas, y de una agenda oculta, reservada a los iniciados en el culto Friednamita, sus futuros beneficiarios.
¿De verdad creemos que nuestra clase dirigente (corporativa y política, insisto son lo mismo) no conocen de hace largo tiempo la situación a la que nos dirigimos? Recuerdo que hace ya lustros, por una carambola no fácil de explicar, tuve acceso a cierta documentación de una persona de esas que acceden a los aeropuertos a través de la zona Vips. Se trataba de unos dossieres, elaborados por una empresa especializada, de la que nunca había oído hablar. Me quedé embobado leyendo. En un tono asertivo, no como artículo de opinión, te explicaba el como, cuando y porqué de la situación política de aquél entonces, los verdaderos motivos de ciertas decisiones, y lo que con toda certeza ocurriría en el próximo futuro, con la contundencia no ya de una previsión, sino de una auténtica profecía autocumplida. Quitémonos la venda de los ojos. Quienes se mueven en ciertos niveles, lo saben todo. Y multitud de informaciones no alcanzan nunca las páginas de los diarios. Y eso que, presumo, sus directores son suscriptores de publicaciones como la que aquél día, puntualmente, llegó a mis manos.
Milton Friedman, sus excelentemente pagados apóstoles y discípulos, sus think tanks de apoyo, y la prensa económica comprada de saldo, no son otra cosa que las fuerzas de choque de la plutocracia internacional. Ellos son los primeros interesados en el mantenimiento a cualquier precio de un atisbo de orden social, porque son los que más tienen que perder de su destrucción. ¿Qué tiene esta pseudoaristocracia planetaria postmoderna? Esencialmente liquidez, dinero, invertido en paraísos fiscales. El mantenimiento del valor de sus activos monetarios es el pilar de su supremacía económica y social.
Es cierto que los elitistas tienen otros activos. Obras de arte, joyas y metales preciosos, acciones de empresas que no valdrán nada en caso de colapso económico, así como propiedades inmobiliarias. También redes clientelares, bastante soberbia y un inmenso desprecio por lo que califican como “la masa sucia”, esto es, todos nosotros. Pero nada de esto se come. Sus propiedad rústicas pueden producir alimento, pero alguien tendrá que cultivarlas. Siempre necesitarán mano de obra semiesclava. Y por mucha “seguridad privada” que contraten para defender sus lechugas tras vallas electrificadas saben que las masas enfurecidas y hambrientas arrasaran con todo lo que se les ponga por delante. Por todo lo cual es muy probable que la apuesta a largo plazo no les salga bien. Y ellos lo saben. El monetarismo Friedmaniano no es más que una primera trinchera. Luego tendrán que recurrir a otros métodos más contundentes.
Hemos llegado al final del camino Friedmanita. Al momento de la verdad. La actual crisis, que como sabemos no terminará nunca, ya no es una terapia, un experimento. Es el shock real que esperaban desde hace décadas los eminentes economistas de la Escuela de Chicago, y la verdadera razón por la que despreciaban las teorías Keynesianas (desde este punto de vista, tal vez con cierto conocimiento de causa). El decrecimiento de nuestras disponibilidades energéticas, hace ya imposible el crecimiento económico, necesario para mantener en pié el BAU. ¿Cuánto tiempo mantendrán las “ideas dinámicas” del profeta de los elitistas a raya a las masas? Depende de nosotros. De momento los fogones están al mínimo. Pero no nos engañemos. Todo irá a peor. Y los que cuecen la rana, esto es, a todos nosotros, tarde o temprano se verán obligados a abrir la espita. La ignorancia es nuestro mayor enemigo. Y no puede haber peor demostración de incompetencia que la de quien se deja cocinar en agua hirviendo, pudiendo desde el principio salvarse con solo dar un buen salto. Eso sí, al vacío.
Calícrates
19 de julio de 2012
En las renovables se han perdido 30.000 empleos y la sociedad no lo sabe
El empleo no es el objetivo del cambio de modelo energético, pero es una gran oportunidad para el cambio de modelo energético. Este viene a ser el resumen de la larga charla –más de hora y media– que mantuvimos hace unos días en el marco de nuestro cuarto “Desayunables”, y en la que también se puso de relieve un dato que debería hacernos reflexionar: en las energías renovables se han perdido unos 30.000 empleos y la sociedad española no lo sabe.
En las renovables se han perdido 30.000 empleos y la sociedad no lo sabe
En esta ocasión nuestros invitados fueron Llorenç Serrano, Secretario Confederal de Medio Ambiente de Comisiones Obreras; Agustín Valentín-Gamazo, de Enviroo, portal de reciente creación especializado en empleo verde; Clara Navío, presidenta de APIA, Asociación de Periodistas de Información Ambiental: Juan Antonio (Juanan) Martín, de Alecop, empresa de ingeniería de la formación de la corporación Mondragón; y Joaquín Nieto, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España (solo pudo incorporarse al final del desayuno). Como anfitriones, los habituales: Sergio de Otto, de la Fundación Renovables, José Illana, de Quiero Salvar el Mundo Haciendo Marketing, y quien escribe estas líneas.
Llorenç Para nosotros es indisociable la idea de empleo verde y decente como lo entiende la OIT, como empleo de calidad. La idea es que es necesario enverdecer todas las actividades económicas que pueden enverdecerse, algunas no pueden, y por tanto estamos en un proceso de gradualidad que exigirá lo que nosotros llamamos transición justa, que incluye políticas públicas y que todos nos beneficiemos de las oportunidades. Es una línea de trabajo que yo creo que hemos desarrollado poco, pero que va a ganar cada vez más peso cuando a los argumentos que pueden ser hoy relevantes para ese cambio –sostenibilidad, responsabilidad con el futuro, etc,– se les incorporen las magnitudes económicas clásicas. Hemos dado con los límites del planeta y eso tiene unas consecuencias económicas que ni siquiera los más inoxidables a cualquier modernización de su punto de vista pueden negar.
Resolver el déficit de la balanza de pagos, resolver el problema de nuestra dependencia energética, querer tener una energía a precios asequibles no hoy sino en 15-20 años, pasa por tomar medidas de ahorro y eficiencia, cambio de mix energético, mayor electrificación de la demanda, etc. Eso afecta al conjunto de la economía. Hay que cambiar los estímulos, las políticas públicas… Luego hay una parte que, sobre todo en nuestro país, que tiene un problema de empleo, puede ser muy atractiva, que es la que nosotros hemos estudiado, pero subrayo que es solo una parte: ver en qué sectores hay capacidad de generación de empelo en unas actividades sostenibles.
Agustín Nosotros llevamos desde octubre analizando los sectores tradicionales en los que se ha ido generando empleo y tienen que ver con el ámbito de la gestión ambiental en general. Desde que lo venimos estudiando, al mes se generan en España unas 300 ofertas de empleo verde (en internet) como media, y en quince categorías. Las que más, consultoría ambiental genérica, residuos, eficiencia energética (por el tema de rehabilitación de edificios) y energías renovables. La lidera la tesmolosar, después está la eólica. Pero según datos de las consultoras que más saben de esto, no se publican el 80% de las ofertas. En internet llegamos a ver en torno al 20% de todo lo que se genera. El 80% de los puestos no llega ni a publicarse. Por tanto, hablamos de mucho más.
Clara Aparte de demanda, ¿hay gente adecuada, cualificada, para satisfacer esa demanda?
Agustín Sí, hay exceso de gente. No hay ningún problema para cubrir todas esas ofertas. De hecho, ahora hay exportación de talento, se está yendo la gente, y esto es un indicativo de que la gente está muy preparada. Dentro de esas 300 ofertas a las que me refería, se demanda de todo, desde técnicos, gestores de residuos o peones de plantas hasta puestos superiores.
Juanan A veces he leído que hay superavit de técnicos preparados en el sector de las energías renovables (ER) y la eficiencia energética, y a nosotros nos da la sensación de que es un ámbito más de un nivel académico 3, de ingenieros, arquitectos…. Nosotros lo que estamos detectando es que a un nivel 2 o 1, no hay tanto profesional preparado en estos sectores. Vemos que hay mucha necesidad de reconversión de perfiles profesionales que provienen de la construcción, electricistas, fontaneros… a nuevas profesiones emergentes. En el sector de las ER y el de la eficiencia energética, que para nosotros es un sector muy transversal ya que puede ir desde el caucho a la eficiencia energética en los edificios, va a haber mucha necesidad de personas formadas en es ámbito.
Agustín Estoy de acuerdo.. El quid está en que va a haber mucha demanda. Se habla mucho de rehabilitación energética de edificios, etc., pero ahora mismo no hay todavía políticas que la apoyen para que haya muchísima generación de empleo.
Juanan El sector de la construcción va a resurgir de la mano de la eficiencia energética.
Sergio Ojalá. Es una necesidad y una oportunidad. Donde más fácil sería dar el paso de la eficiencia energética es en este ámbito.
Llorenç En España, el despegue de las renovables se hizo con el sistema de la formación profesional. El sistema de formación para el empleo y el de formación para parados da totalmente la espalda a esa realidad. Si un país tiene un sistema de formación reglada, de la secundaria hasta la formación profesional y la universitaria, si uno tiene un programa de formación para el empleo, es absurdo que todos esos recursos vivan de espaldas a los futuros yacimientos de empleo. Pero no exageremos los que defendemos los yacimientos de empleos verdes las dificultades de adaptación de las personas de las actuales carreras profesionales y formativas, porque al final seguimos necesitando los mismo profesionales: financieros, ingenieros, diseñadores, lampistas, electricistas, que harán otros trabajos, aunque evidentemente tenemos recursos formativos que no se han puesto ni se ponen al servicio de ese cambio.
En cuanto a la rehabilitación energética, en nuestro estudio sobre el empleo que iba a generar (2010) se indagaba dónde estaban las barreras. Y las barreras que se identificaban, que cuesta mucho que los responsables políticos superen, eran de escala de intervención. Las organizaciones públicas nos han subvencionado cambiar los cerramientos, pero no intervenciones más integrales. Y promesas que se han hecho aunque no son imprescindibles, pero si tenían que servir para poner en pie la demanda pública, no se han materializado. Tampoco se ha generado seguridad jurídica sobre las empresas de servicios energéticos. Poner en pie una demanda solvente de esto pasa por dar facilidades de financiación, que es una cuestión tampoco resuelta. Sin embargo, hay una cosa clara: el dinero invertido en puestos de trabajo en la rehabilitación da mucho más que en infraestructuras. Los grandes lobbys de este país siguen pidiendo programas de infraestructuras públicas para salir de la crisis.
Clara La iniciativa privada tiene que tirar, pero la pública debe hacer de locomotora. La nueva directiva de Eficiencia Energética que se está preparando puede tener un resultado muy decepcionante. El proyecto de directiva planteaba la necesidad de que las administraciones públicas de los países miembros rehabilitaran energéticamente sus edificios como elemento de ahorro de las propias administraciones, pero también por su visibilidad y ejemplo. La propuesta realizada luego por los ponentes de la directiva ampliaba esa obligatoriedad a los edificios propios y alquilados por las administraciones locales. Eso suponía una gran cantidad de trabajo, porque cada año había que cumplir unos objetivos (de rehabilitación).
Sergio En realidad eso está ya en la directiva de Eficiencia Energética de los edificios del 2009. La actual. que está hecha para ampliar los objetivos de 2020, se ha rebajado en el consejo informal de los ministros de energía de abril. Allí se aprobó un documento que ahora se ha ratificado, pero se mantiene la obligatoriedad (de rehabilitación) de los edificios públicos que marca la anterior directiva.
Clara La cuestión es que no se incorporan los edificios de las administraciones locales, que son muchos más. Hay cientos de miles de ayuntamientos. Además, el objetivo figuraba como obligatorio. España ha sido una de las que más ha presionado para rebajar los niveles de ambición. ¿Qué trascendencia tiene esa negativa a incluir unos determinados niveles de obligatoriedad? Perdemos multitud de posibilidades de empleo y de movimiento de la economía. Nos quedamos en unos esquemas que luego no se llevan adelante. Otro ejemplo, en renovables se aprueba una norma que las para, se pierden multitud de empleos… En fin, habría que empezar a cuantificar.. señalar cuántos se han perdido en cada comunidad autónoma, así se visualiza mucho mejor lo que hay.
Sergio En la Asociación Empresarial Eólica, a raíz del RD ley 6/2009 que supuso un parón tremendo para las renovables, en diciembre de ese mismo año presentamos un mapa de España con la destrucción de empleos en cada provincia. Y en los estudios macroeconómicos que hace Deloitte están cuantificados. Un tema que me deja perplejo y del que el sector es un poco responsable es que en las energías renovables se han perdido unos 30.000 empleos y la sociedad española no sabe nada. Hay una hipersensibilidad para un sector como es el de la minería, que son 7.000 empleos, cuando es una actividad que sí o sí tendrá que acabarse… Otra cosa es que haya unas obligaciones sociales con estos trabajadores.
Llorenç Ese debate daría para mucho. ¿Qué tiene el sector de la minería que no tiene el de las renovables? Concentración. Aunque sean siete comarcas, son siete comarcas muy dependientes de esto y con una trayectoria histórica. Es un icono poderoso. El sector de las ER, ¿por qué se caracteriza? Por el propio desarrollo del sector, repartido por todo el territorio, lo que es bueno. Esto quiere decir que está muy atomizado, con empleo que nosotros defendemos que es el de mayor calidad, muy repartido y con poca implantación sindical, sin una estructura que permitiera la negociación colectiva y le diera cohesión. Ahora lo que tenemos es un exceso de capacidad de generación y las tecnologías compiten entre ellas. Los trabajadores que se sienten asociados a una tecnología no quieren ver como avanza la otra. El sector de las ER fracasó en evidenciar la importancia que tenía en términos económicos y de empleo para el país.
Sergio ¿Sigue demandando la gente formación en el ámbito de las energías renovables?
Agustín Yo creo que donde más se está demandando es en el ámbito de la eficiencia energética. En renovables, lo que vemos es una reconversión de profesionales que se habían dedicado a la fontanería, a la electricidad y que ven en la solar, eólica… un nicho de mercado, pero sobre todo de formarse a un nivel de técnico, de instalación y mantenimiento. El sector de la construcción, que era el que tenía que tirar un poco más de ese tipo de perfiles profesionales, no lo está haciendo, y la administración tampoco lo está impulsando, no hay dinero para invertir.
Clara No hay dinero, ¿o no hay imaginación? Si se uniera más a menudo el dinero con la imaginación las cosas serían distintas
Llorenç No es un problema de tener dinero sino de conseguir financiación. Una de las peleas para poner en marcha esto, que tiene muchas incomprensiones, es obligar a los edificios a la auditoria energética. Si España tiene unos objetivos climáticos y energéticos, debería actuarse aquí. Si el Estado pone la obligación pero no da nada, pues empecemos por las administraciones públicas, luego por las empresas en función de su tamaño…. Otra aclaración: en España para que avance cualquiera de estas cosas hay que tirar de boletín oficial. En otros países es tan importante el parque público de vivienda que permite a una administración local, en una operación donde al final va a conseguir ahorros, emprender esta tarea, financiándola o ayudando a conseguirla. Si se actúa en las viviendas públicas de alquiler, el efecto arrastre es fantástico. Las administraciones españolas han ido perdiendo estos instrumentos, en momentos en que podrían alquilar tampoco los tienen. Habría que ser más valientes y exigir a las administraciones públicas que pongan la exigencia energética al mismo nivel que otras.
Sergio El Plan de Ahorro y Eficiencia Energética que aprobó el gobierno hablaba de unos 400.00 empleos que se podrían crear en este sector. La propuesta que hicieron en 2008 Joaquín Nieto, Domingo Jiménez Beltrán y el presidente de los colegios de arquitectos de España sobre la eficiencia energética en los edificios, cuantificaba la inversión inicial a hacer, que era una miseria para los beneficios que aportaba. El informe Cambio Global de Joaquín Nieto y Pedro Linares, presentado en el CONAMA en 2010. también hablaba de todo lo que suponía de oportunidades de empleo. El yacimiento de empleo que supone está cuantificadísimo
Llorenç Istas hizo para la Fundación Biodiversidad en 2011 un estudio en el que identificamos ocho tareas tipo a hacer en viviendas. Interviniendo en las viviendas construidas a partir de 1979, que es cuando empieza a haber alguna normativa de ahorro y eficiencia pero totalmente insuficientes, obtenemos 15 millones de viviendas en España. Si conseguimos llegar a medio millón de viviendas al año, tenemos trabajo hasta 2040. Estas ocho actuaciones implicaban una inversión media de 22.500 euros por vivienda, una miseria. En función de la situación de cada cual habría que ver qué parte tiene que ser con apoyo público y qué parte que lo pague el propietario, facilitando lo público financiación en condiciones ventajosas. Con esas actuaciones, se conseguían 105.000 empleos estables solo para esto de aquí a 2040. Si estas medidas se enriquecen con otras cuestiones, como mejorar la accesibilidad, no solo eficiencia energética, la modernización de viviendas puede dar muchísimo empleo.
Pepa Y en la electrificación del transporte, ¿están llegando demandas en ese área?
Agustín Demanda de momento no hay. Ahora mismo son perfiles que se cubren con lo que ya había. A un ingeniero industrial poca formación le falta para ir a trabajar a una planta de automóviles eléctricos. En cuanto a perfiles más bajos, todavía tiene que evolucionar mucho. Por ejemplo, en todo el tema de mantenimiento de vehículos eléctricos, pero de momento no hay la necesidad de generar esos puestos para el parque que hay.
Juanan Nosotros tenemos bastante contacto con las asociaciones de instaladores y mantenedores y lo que estamos comprobando es que los pocos instaladores están viendo una oportunidad de mercado para abrirse a esta faceta de actividad, que les puede complementar lo que están perdiendo por otro lado. Los fabricantes de equipamientos también están interesados en desarrollar formación específica asociada a su producto. Hace falta información sobre este sector, qué es, qué puede acarrear y dónde me puedo situar yo en esta nueva expectativa de mercado. Los fabricantes están interesados en que ese sector de instaladores y mantenedores conozcan todo este ámbito del vehículo eléctrico para que compren equipamiento que ellos van a comercializar. Pero todavía es muy incipiente. Algunas administraciones empiezan a tener sus flotas de vehículo eléctrico, se está promocionando mucho su compra, pero todavía no es una necesidad patente.
Agustín Lo que nosotros vemos también es que la gente no sabe que puede reconvertirse hacia este sector de una manera fácil, con una pequeña formación para adaptarse. En Enviroo lo que también estamos haciendo es divulgar, explicar cómo siendo un abogado, un ingeniero industrial, un economista, lo que quieras, puedes adaptarte y tener cabida en el sector del empleo verde.
Llorenç El Observatorio de la Movilidad Metropoltina (2008) muestra que el empleo que generan en España el transporte público, la bici y los desplazamientos a pie ronda los 235.000 empleos y supone el 19% de nuestra movilidad. En CCOO preveíamos que si para el 2020 la movilidad sostenible llega a ser del 21%, habría un crecimiento muy pequeño más. Pero si consiguiésemos llegar al 30%·, llegábamos a 415.000 empleos. Ahora estamos haciendo un estudio sobre empleo y transporte de mercancías y los resultados son muy modestos, entre otras cosas porque el transporte de mercancías por ferrocarril no es intensivo en mano de obra. Pero si hay un importante yacimiento de empleo en todo lo que son las tareas aledañas de la última milla y de la preparación para el ferrocarril, logísticas.
En cuanto a lo que hablábamos de la formación, existe el riego de llegar tarde, pero también existe el riesgo de llegar pronto. Si no hay unas políticas claras que permitan predecir que este desarrollo del vehículo eléctrico se va a dar, y se va a dar adecuadamente, los resultados pueden ser funestos. El día que se fijen estos horizontes, toda la formación que estamos haciendo, no solo la reglada sino la formación para el empleo, debiera reconvertirse a todo esto que estamos viendo. Pero falta esa previsibilidad.
Pepa En los últimos años se han publicado muchos informes que ponen de manifiesto el coste de no actuar para frenar el cambio climático, el último de la OCDE
Llorenç Yo tengo muy reciente este último. Las medidas pueden suponer un incremento del PIB mundial de 2 puntos para 2035 y no actuar la pérdida de 15 puntos del PIB mundial para ese año. Y lo dice la OCDE.
Clara A mi se me hace cuesta arriba mantener el discurso de escasa visión de futuro de los políticos. Ellos tienen que tener más elementos de juicio que el ciudadano de a pie. También se me hace cuesta arriba mantener el discurso de los lobbys…
Llorenç En España, en términos energéticos, tenemos la desgracia de que en paralelo al desarrollo de las renovables hubo un desarrollo casi equivalente en ciclos combinados y una forma de medir el precio de la energía que hace extremadamente rentables plantas que son obsoletas o (están a) punto (de serlo), y cuando las cosas se ponen tensas en las cuentas de resultados quienes tienen esas inversiones hechas buscan seguir maximizándolas.
Hay otro factor aún peor: la pereza. Yo estoy de acuerdo con que ACS siga ganando mucho dinero y defiendo un fuerte programa de infraestructuras públicas para dinamizar la economía y avanzar en sostenibilidad. Pero en Europa cuando se habla de políticas de estimulo a las infraestructuras ya no se refieren a autovías ni alta velocidad, sino a depuradoras, redes inteligentes… Es otro tipo de infraestructura al que todo este sector tan poderoso de las constructoras españolas se podría adaptar con facilidad. ¿Es posible que las empresas giren hacia la sostenibilidad? Algunos puedo entender que no lo hagan porque tienen intereses en maximizar el beneficio respecto a las inversiones hechas, pero otras tengo la sensación de que es la pura pereza de pensar distinto.
Sergio Hay unos sectores que tienen el poder de frenar ese cambio de modelo energético. Está a punto de abrirse una etapa fundamental, con el tema del autoconsumo. Solo el coste de la FV hace posible que hoy los ciudadanos nos convirtamos en productores de energía, ¿y qué ha sucedido? Pues que grandes compañías han puesto ya la proa a esa iniciativa en lugar de decir “mi negocio va a cambiar en este nuevo escenario, me tengo que reinventar”.
El cambio de modelo energético hay que hacerlo sí o sí por razones estratégicas, medioambientales…. Y además, está el empleo. En la AEE hemos comprobado muchas veces que si no ibas con empleo detrás, no había forma. Nosotros podemos generar empleo, pero no siempre va a venir detrás. Si el tema del transporte por ferrocarril supone que no genera tantos empleos como el transporte por carretera, habrá que hacerlo de todas maneras. Por razones medioambientales, estratégicas, etc. Pero en el resto de las actividades ligadas al cambio de modelo energético está clarísimo que conlleva muchísimo más empleo. El empleo no es el objetivo del cambio de modelo energético, pero es una gran oportunidad para el cambio de modelo energético.
Clara Según el director general de Energía de la Comisión Europea, la rehabilitación energética de edificios, cuando se hace con energías renovables, genera unos 6 empleos, en tanto que si se hace con energías convencionales genera entre 2 y 3.
Llorenç Nosotros hemos pedido financiación para hacer un estudio que nuestro sindicato amigo ha hecho en Sicilia sobre la diferencia de implantación de renovables en grandes parques o grandes aprovechamientos, modelo habitual en España hasta la fecha, o la generación distribuida. Esto sale un poco más caro pero los efectos sobre la generación de tejido empresarial local y empleo son mucho más interesantes. Aparte del elemento que tiene de democratización de la energía, también en cuanto al tipo de empleo que se genera, no es lo mismo hacerlo de una forma que de otra.
(En este momento se incorpora Joaquín Nieto al desayuno)
Joaquín Los países emergentes que se han librado relativamente de la crisis han invertido muchísimo en economía verde, y se han generado muchos empleos relacionados con ella. China ya no solo está al frente en todos los parámetros, sino que ahora también lo está en lo relacionado con la economía verde y empleos verdes. En general, en estos países las inversiones relacionadas con la economía verde han sido fuertes. También lo han sido en EEUU y, sin embargo, ha habido un cierto estancamiento porque en Europa ha caído la inversión. Pero Alemania sigue con su apuesta clarísima por la economía verde, particularmente en el campo energético, y por las energías renovables, con el abandono de la energía nuclear. Y no solo en el ámbito político, sino también en el industrial, con empresas como Siemens a la cabeza de ese cambio.
Esto significa que más allá de la crisis, lo económico responde a cuestiones que vienen de fondo y a transformaciones que es necesario hacer, particularmente en el campo energético, que es el punto más crítico de las dificultades para el desarrollo sostenible y el que requiere más cambios. En la zona euro, la cuestión es cómo se va a hacer esta reorientación que se abre camino.
Hasta ahora las políticas de austeridad han demostrado tener unas consecuencias muy negativas para la consolidación fiscal y para reducir la deuda o el déficit, porque han generado un bucle muy peligroso: con la austeridad deprimo la economía, al deprimir la economía los ingresos del Estado son menores, al ser menores los ingresos del Estado sigue habiendo déficit, más recortes, menos ingresos, menos consumo… Esto está expresando sus límites. Esto significa que, más pronto que tarde, habrá políticas de estímulo e inversiones al estímulo económico. Si esas políticas van a significar 150.000 millones o 250.000, está por ver. Pero más importante que el volumen de dinero que se va a invertir en políticas activas para reactivar la economía es orientación. Si van a ser para continuar con las políticas anteriores o van a servir para cambiar el modelo productivo. En el caso de la energía, si van a servir para dar impulso a las renovables o para no ahogar los programas de fusión nuclear que ahora mismo parecen bastante inviables. Este es el dilema que hay. Para decirlo de otra manera, entramos en una nueva fase de la crisis, que no va a ser solo de austeridad, hay políticas de estímulo. y donde se la juega la economía verde y las energías renovables es si estas políticas de estímulo van en esa dirección del cambio de modelo productivo o no.
Sergio Aquí en España, ¿tiene la OIT la percepción de que la oportunidad de crecimiento, de generación de empleo que tiene esa economía verde está suficientemente valorada, es un argumento que ponen los gobiernos sobre la mesa?
Joaquín La mayoría de los gobiernos que están a favor de salir del bucle de austeridad están a favor de políticas de estímulo y crecimiento, pero la política verde no tiene todavía gran protagonismo. Río+20, que tenía que haber sido una gran oportunidad para movilizar la orientación para la economía verde, no lo ha hecho. Queda muchísimo por hacer, pero para quien lo estudia y ve sus oportunidades sí que aparece como algo interesante. El último estudio de la OIT, más que dar datos sobre la fortaleza de los empleos verdes para resistir la crisis o los que se pueden generar, que ya lo hizo el primer estudio, lo que hace es exponer el abanico de posibilidades de generación de empleos verdes en los más diversos países y en los más diversos contextos y oportunidades.
Pepa En España, donde se generaría más empleo verde?
Joaquín Todos los informes realizados coinciden en que el desarrollo de los últimos diez años ha sido espectacular, en que el empleo verde supone el 2,5-3% del empleo ahora (datos anteriores a la crisis) , pero su potencialidad de futuro es inmensa, particularmente en el sector energético.
Llorenç En renovables, en 2008, estábamos en torno al 12% sobre el total de los empleos en Europa. Sin embargo, en movilidad sostenible y en rehabilitación energética, estábamos en un 3,4,5%. Eso es un indicador de nivel bajo, muy por debajo de la media. A veces parece que tengamos que inventar grandes cosas, pero lo cierto es que hay países que se han movido mucho más que nosotros.
Agustín Estamos hablando siempre de generación de empleo, de quién va a generar ese empleo. Y no es que haya una época de cambios, sino un cambio de época, de paradigma a nivel económico y empresarial en todos los sentidos. No se cuánto potencial de empleo tienen las grandes empresas después de los batacazos de esta crisis, pero hay un cambio doble, empresarial y económico a nivel general, y también hacia la economía verde. Una parte muy importante de empleos verdes van a ser generados por los emprendedores. Eso hay que potenciarlo.
Sergio Pero hace falta la señal política…
Joaquín A veces la señal es legal nada más. Para la rehabilitación de edificios hace falta cambiar el marco legal y algo de estímulo, porque si no hay también un estimulo económico, que pueda ser una cuarta, una quinta parte de la inversión total, tanto para industrias como para propietarios de viviendas , pues resulta difícil. También hay que ver hacia donde se orienta la industria potente. Siemens no va a crear todos los empleos, pero Siemens pude orientar un tipo de desarrollo industrial alrededor del cual podrá haber muchos talleres o servicios. Si este estimular la emprendiduría no va a acompañado de orientación de conjunto de la política industrial y económica, con los cambios legales oportunos y los estímulos económicos, enviar a la gente a perder los pocos ahorros que tiene es enviarlas a la nada.
Agustín Sí, estoy completamente de acuerdo. Tiene que ser desde un marco de responsabilidad total. Estamos trabajando para el CONAMA y esta es una de las claves. Con la crisis y la falta de dinero, los técnicos que están viendo que se podrían formar en estos ámbitos también ver que no hay demanda de ese tipo de instalaciones o trabajaos, saben que van a venir pero no terminan de llegar. Todo está muy ralentizado. Igual es demasiado pronto todavía.
Llorenç El mayor receptáculo de inteligencia y capacidad que tenemos son las empresas. Lo que nos falta es una política que oriente a las empresas a dar respuestas a los problemas en clave de sostenibilidad. Si se crea de verdad ese marco, estoy seguro de que esto que está ahora como embalsado –la voluntad de formación, la demanda solvente de la parte de la ciudadanía que la quiere, la demanda de las administraciones pública y grandes corporaciones…– va a hacer que esto despegue muy rápidamente.
Joaquín La OIT podría hacer de facilitador (de un espacio) donde podrían juntarse las empresas y entidades que tienen interés en los empleos verdes, las organizaciones sociales, como los sindicatos y otras, determinadas fundaciones, sectores de las administraciones públicas que pudieran estar interesados en compartir ideas, posibilidades, pensamiento, actividades… Nuestra intención es, nada más empezar el otoño poner en marcha una plataforma de esta naturaleza. Puede juntar a decenas de entidades que encuentren ahí un punto de reflexión y actividad común.
8 de julio de 2012
Las regiones de Europa con menos paro
Un informe de la oficina estadística europea, Eurostat, señala a Austria y Alemania como los países europeos con las regiones menos afectadas por el desempleo.
12 de junio de 2012
¿Gestores locales o alcaldes y concejales? el ejemplo del ayuntamiento de Torrelodones
Ayer vimos en el último programa de esta temporada de Salvados una entrevista a la alcaldesa de Torrelodones; ayuntamiento que está dirigido por una lista independiente y formada en su mayor parte por ciudadanos sin filiación política. Esta entrevista dejó claro que la gestión local sin directrices de partidos tiene beneficios intrínsecos para las arcas públicas locales por ahorro en costes innecesarios y pone de manifiesto también cómo un buen equipo gestor puede mejorar sustancialmente la prestación de servicios públicos desde un Ayuntamiento.
El tema no es baladí en absoluto, dado que los ayuntamientos gestionan el 15% del gasto público y son el primer punto de atención ciudadana para resolver el día a día de nuestro entorno. Está claro que hace falta una reforma en la administración local y esta reforma debería incluir al menos los siguientes puntos:
- Planes de fusión de municipios, compartir servicios públicos por criterios de proximidad, eficiencia en costes y eliminación de duplicidades.
- Creación de la figura de los gestores locales. Un ayuntamiento requiere una gestión independiente de siglas políticas. Estoy de acuerdo que debe existir la representación ciudadana y la democracia para la elección de la figura del alcalde; pero las cuentas públicas, la ejecución de acuerdos, el control del personal contratado en los ayuntamientos, requiere la figura de un gestor; no de un político.
Véase por ejemplo la tabla que acompaña al post y la titulación de los concejales y alcaldes. Tan solo un 26% y 23% de los alcaldes y concejales respectivamente tiene titulación universitaria o superior, frente un 30% y 26% de alcaldes y concejales que tienen como máximo estudios primarios. Lógicamente, esta situación debe cambiar a corto plazo.
27 de mayo de 2012
El sistema alemán de reciclaje de envases es un 60% más barato que el sistema español
Resulta increíble que a estas alturas del siglo XXI todavía encontremos latas, botellas y brick tirados en vertederos, incineradoras o esparcidos por calles, bosques, playas y ríos. Esto se evitaría fácilmente si nuestro país dispusiera de un sistema de retorno y devolución de envases (SDDR) como del que ya disfrutan más de 40 países y regiones en todo el mundo.
Por ello, la asociación Retorna, que conformamos ecologistas, consumidores, sindicatos e industria del reciclaje, entre otros, ha presentado hoy un estudio sobre la viabilidad económica, social y ambiental de la implantación en España de un SDDR. Entre sus principales conclusiones destacan:
- Es un 60% más barato que el sistema actual de gestión de envases. Tiene coste cero para las administraciones, con beneficios de entre 57 y 93 millones de euros (1,4 a 1,97 euros/habitante de ahorro en servicios de recogida y limpieza) para los municipios.
- Se autofinancia, triplicando las tasas de recogida selectiva, sin costes adicionales para la industria envasadora.
- Genera empleo. En una primera fase de implementación crearía 14.000 puestos.
- Apoya al comercio, compensándole con una media de 3 céntimos por envase recogido. Ello supone distribuir entre el sector 535 millones de euros/año (300 euros/año para el pequeño comercio y 300.000 euros/año para grandes superficies).
- El SDDR garantiza el cumplimiento del principio de la Responsabilidad Ampliada del Productor, financiando al 100% la gestión del producto que pone en el mercado.
- Evita la emisión de 320 kg de CO2 equivalente por tonelada de envases.
- Cumple los objetivos de la Unión Europea, al potenciar la prevención de residuos, facilitar la reintroducción de los envases reutilizables, alcanzar el máximo nivel de reciclado y reducir el vertido y la incineración
Es el único sistema que lograría cuotas de reciclaje cercanas al 100% (frente al 26% actual).
A pesar de estos abrumadores datos, en España la industria envasadora y los sistema integrados de gestión de residuos se oponen a la implantación del SDDR. Esperamos que nuestro Gobierno y sus responsables políticos no se dejen arrastrar por sus presiones e intereses económicos. Y como en otras muchas acciones políticas sigan la estela que fija Europa. Más concretamente el modelo alemán, que disfruta desde hace casi una década del retorno y devolución de envases con excelentes resultados.
Julio Barea (@JulioBarea) responsable de la campaña de Energía y Cambio Climático de Greenpeace
1 de noviembre de 2011
Dividiendo todo el dinero del mundo en partes iguales
El diario parade.com publicó un artículo que estudia cuanto dinero le tocaría a cada ser humano si tomáramos todo el dinero del mundo y lo repartiéramos en partes iguales, esto implicaría llevar a cero a gente como Bill Gates por ejemplo y luego darle la misma parte que le tocaría al más pobre del mundo.
Según el articulo, la cantidad total de dinero en el mundo es de alrededor de unos US$60 billones, según estimaciones de economistas, esto equivale al dinero denominado M3 (hay distintos tipos de dinero desde el M1 al M7
¿Pero qué es eso del dinero M3? o el M1, M2, etc. Veamos sus definiciones técnicas:
E: Emisión. Incluye billetes, monedas y cheques que se encuentran en libre circulación, más los depósitos del sistema financiero en el Banco Central correspondiente..
C: Circulante. Incluye billetes, monedas y cheques emitidos por el Banco Central en libre circulación, menos los saldos en caja del sistema financiero. Es lo que comúnmente se llama el “circulante”.
M1 = C + D1 (en este caso D1 corresponde a los depósitos en cuentas corrientes del sector privado no financiero netos de canje).
M1A = M1 + Dv + Ahv (en este caso Dv se refiere a los depósitos a la vista distintos de cuentas corrientes y Ahv son los depósitos de ahorro a la vista).
M2A = M1A + Dp (en este caso Dp corresponde a depósitos a plazo del sector privado).
M3 = M2A + Depósitos de ahorro a plazo incluidos los de la vivienda.
M4 = M3 + Documentos del Banco Central en poder del público (Sector privado no financiero).
M5 = M4 + Pagarés de Tesorería en poder del público (Sector privado no financiero).
M6 = M5 + Letras de crédito en poder del público (Sector privado no financiero).
M7 = M6 + Depósitos en moneda extranjera del sector privado.
Ahora, menos técnicamente, M1 abarca lo que normalmente conocemos como dinero, el efectivo en circulación y los depósitos a la vista. M2 Incluye depósitos a plazo hasta dos años, los depósitos disponibles con preaviso de hasta tres meses y los activos incluidos en M1. Si a M2 le sumamos las cesiones temporales, las participaciones en fondos del mercado monetario, los instrumentos del mercado monetario y los valores que no sean acciones emitidos hasta dos años obtenemos M3. De esta manera, M1 dinero más liquido, es el mientras M3 lo es menos.
Volviendo a la pregunta original: ¿cuanto dinero le tocaría a cada ser humano si tomáramos todo el dinero del mundo y lo repartiéramos en partes iguales?
Si tomamos los US$60 billones y los dividimos entre los 6,8 miles de millones de personas existentes en el mundo, cada persona recibiría aproximadamente US$9.000.
¿Qué te parece? ¿Lo encuentas mucho o poco? ¿cambiaría la vida de muchos?
17 de junio de 2011
Los dueños de la información
Existen varios caminos por los cuales el capital puede controlar, manipular, condicionar la información que recibe una sociedad a través de los medios de comunicación. Por ejemplo, con los contratos de publicidad en un medio con la condición implícita de impunidad informativa, maniobra harto frecuente en empresas como El Corte Inglés.
Una forma que tienen los bancos de controlar la información es gracias a su posición como tenedor de deuda, el mismo chantaje al que someten a los partidos políticos (sería gracioso que mañana El País destapase una información perjudicial para Botín, cuando PriSA está pendiente de renegociar con el Santander su descomunal deuda para poder seguir existiendo).
Pero sin duda la forma más directa y evidente que tiene el gran capital de controlar la información, de crear en la sociedad estados de opinión que sean favorables a sus intereses, es con la propiedad de esos medios de comunicación. Echando un rápida ojeada a la estructura de propiedad de los medios de comunicación se comprende rápidamente la homogeneidad ideológica de la sociedad, instalada en el pensamiento único. La diversidad se reduce a matices, a cuestiones secundarias.
La información es el cuarto poder, no descubro nada. La importancia determinante de los medios de comunicación en la formación y control de la conciencia social de un pueblo era ya evidente hace varios siglos. En el mundo actual, un volcán de información, el control de la misma es absolutamente necesario para que el capital consiga perpetuarse.
Que la información que recibimos, cada vez más mascada, digerida y deglutida, condiciona nuestro voto y, por lo tanto, la Democracia, es innegable. Entonces, yo me pregunto hasta qué punto es legítimo que el sector de la comunicación sea mayoritaria, abrumadoramente conservador. Que defienda sin fisuras el status quo y los privilegios adquiridos, santificando por encima de todo la propiedad privada.
Nuestro sistema electoral cocina la voluntad del pueblo expresada en las urnas, configurando una Cámara Baja (del Senado mejor no hablar) que es un reflejo deformado de la sociedad española (como los espejos convexos, que adelgazan el reflejo de quien los mira). Ese falta de representatividad es un déficit de LEGITIMIDAD del poder legislativo, en cuanto que la soberanía emana del pueblo.
De la misma forma podríamos preguntarnos la legitimidad de una prensa volcada en la derecha política y económica, teniendo las izquierdas una mayoría social clara en la sociedad española.
La prensa no es inocente. Los medios de comunicación hace muchas décadas que dejaron de servir a los intereses (la necesidad de información) de sus clientes, para servir a más altos intereses (no por elevados, sino por superiores en la jerarquía social).
Nada ha cambiado. Llevamos siglos, milenios trabajando para condes, duques o marqueses, con esos u otros nombres (CEO, presidente-director general…). Esta misma clase dirigente lleva siglos, milenios dictando a sus pregoneros las normas, las directrices de su sistema. Los sacerdotes desde los púlpitos (aunque estos ya han caído en el descrédito) y los periodistas desde sus columnas reproducen fielmente la doctrina del poder. Ofrecen a la sociedad la visión del mundo que encaja con los intereses de sus dueños.
Trabajamos en las tierras, en los talleres del señor conde. Compramos los productos que nos vende el señor conde. Y, además, atendemos respetuosamente la homilía que ha redactado el señor conde. Cada día, a la hora de comer, la familia enmudece ante el televisor.
Y más nada. Os dejo con el infográfico; digeridlo con calma pues está lleno de información interesante. Contiene algunas sorpresas, pues a los nombres ya esperados de Berlusconi, Godó, Polanco, Luca de Tena o Lara se unen otros inesperados como Ramón Mendoza, Alicia Koplowitz, George Soros, Karlos Arguiñano, Bill Gates, Carlos Slim (la mayor riqueza del planeta) o un imputado por la Gürtel. Incluso un empresario condenado a dos años de cárcel por corrupción y que ahora es candidato a presidir la Cámara de Comercio de Burgos. Nos encontramos de nuevo con el Albert Frère que era dueño de Total y, por lo tanto, de CEPSA. Con el fondo BlackRock, cuyo presidente tuvo una oscura entrevista con nuestro monarca. Y con los grandes gigantes de la banca, Goldman, HSBC, el Norgesk o el Santander.
Os dejo que vayáis descubriéndolo:
Este esquema ha sido realizado gracias a la colaboración de HugoMM, Manolox y Picapiedra. Muchas gracias, compis, por vuestra ayuda.
Notas sobre el gráfico:
- Los datos los hemos ido obteniendo en la entrada Estudio colaborativo sobre medios. Si quieres más información, un punto a partir del cual seguir investigando, revisa esos comentarios.
- El mundo de la comunicación está en constante transformación, así que rápidamente esos porcentajes de propiedad quedarán desactualizados (dentro de poco tendremos que incluir, por ejemplo, La Sexta en la órbita de Antena 3). Muchos lo estarán ya, de hecho. Cualquier esquema que represente el mundo de la comunicación debe ser un esquema dinámico, en constante revisión. también para ello este trabajo es colaborativo. Sería necesario que entre todos fuéramos reportando los errores, omisiones o actualizaciones para que el gráfico sea un reflejo lo más fideligno posible de la realidad de los medios que operan en España.
- Las cifras de participación accionarial están redondeadas al entero más próximo.
- El cajón con flecha que retorna a la empresa indica el porcentaje de acciones en autocartera
- La propiedad de una empresa suele estar distribuida entre los miembros de la familia del dueño (cónyuge, hijos o, excepcionalmente, hermanos o amigos). Simplifico poniendo el nombre más relevante de esa familia, o añadiendo la clave (F) de familia o (H) de herederos.
Conclusiones:
- Debería leer más a menudo Gara. El único medio de los que he analizado cuya propiedad es colectiva, popular, y no de ningún constructor, miembro de la nobleza, magnate de las comunicaciones, banco o fondo de inversión extranjero. Lástima que esté tan centrado en cuestiones vascas (me recuerda al chiste del mapamundi de Bilbao)
- Hemos de tomar nota de la lección de cómo se creó Gara: con una aportación media de 600€ de 10.000 personas. Si eso lo logró una parte de la sociedad vasca, demostrando que sería perfectamente posible sacar un proyecto análogo en España. Yo al menos aportaría gustoso 600€ a cambio de participar en un medio de comunicación que sea realmente independiente de los poderes fácticos, muy en concreto del único poder que nos dirige y gobierna: el capital. Un medio de comunicación al servicio de la sociedad, sus propietarios y sus lectores. Un medio de comunicación colectivo.
Para ello sería necesario que la izquierda española estuviera siquiera la mitad de organizada y motivada que la izquierda vasca. Falta, clamorosamente, una organización en la izquierda que impulse proyectos como el de un periódico de capital popular. Las que hay, se limitan a seguir el papel de partidos políticos al uso, limitando al teatrillo de las urnas su actuación política.
Hay que crear algo nuevo. Y diferente.
Vuelvo a pedir colaboración con el gráfico, para subsanar errores o actualizarlo. Espero que lo encontréis útil para ubicaros en el proceloso piélago de los medios de comunicación.
20 de mayo de 2011
Manifiesto Por Una Verdadera Democracia
El presente manifiesto quiere hacer partícipes y protagonistas a todos los que formamos parte de la sociedad civil: mayores, jóvenes, trabajadores, desempleados, pequeños empresarios, autónomos y personas de todas las clases e ideologías. Este movimiento no está a favor de ninguno de los actuales partidos políticos ni sindicatos: ¡¡ NO NOS REPRESENTAN !!
El sistema de listas cerradas, la férrea disciplina de partido en las votaciones parlamentarias, y la sumisión del poder judicial al poder ejecutivo hacen que no exista separación real de poderes y ha derivado en una profesionalización de los partidos y de la política, creando una casta aparte. A cambio de mantener los privilegios de sus cargos, los partidos actuan como correa de transmisión de la banca y grandes empresas que los financian. Esto ha creado un campo abonado para la corrupción y permitido una burbuja inmobiliaria sin precedentes que nos ha llevado a la mayor crisis económica del país en décadas.
No es admisible que los mismos que nos han traído hasta aquí pretendan gestionar ahora la dificilísima situación en que nos encontramos, o que aquéllos que han cometido delitos escapen a la justicia.
Por todo ello, reivindicamos ahora un cambio urgente, y exigimos:
1. Separación efectiva de poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
2. Reforma de la Ley Electoral y de partidos que permita eliminar el control de las direcciones de los partidos sobre el poder Legislativo y Ejecutivo y la dependencia entre partidos y poder económico.
3. Transparencia informativa de todos los niveles del Estado. Financiación de los partidos políticos y de los sindicatos a cargo exclusivamente de las cuotas de sus afiliados, estando sometida esta financiación a un riguroso procedimiento de fiscalización pública.
4. Endurecimiento de la lucha contra la corrupción. Maximización dentro de los límites legales de los plazos de prescripción de delitos de corrupción en ejercicio de cargo público.
5.Finalización inmediata de la intervención artificial del mercado inmobiliario que actualmente llevan a cabo bancos y cajas de ahorro con el objeto de ocultar su situación real, con la complicidad del Banco de España, impidiendo el inico de una recuperación real de la economía .
6. Medidas para incentivar y facilitar la participación ciudadana en la vida política, y obligación de consultas en temas clave. Mayor facilidad para solicitar referéndums por iniciativa popular, posibilidad de revocar leyes mediante consulta popular, y posibilidad de revocar cargos electos mediante consulta popular.
Nosotros, la sociedad civil, gente de derechas y de izquierdas, gente de diferentes regiones y diferentes ciudades, los jóvenes, los ancianos, los trabajadores asalariados, los autónomos, los pequeños empresarios, los parados, Nosotros, el pueblo indignado, hemos decidido que ha llegado el momento de dejar de mirar hacia otro lado, de alzar juntos nuestras voces y de proclamar con una sola voz y con firmeza:
¡¡ SE ACABÓ !! ¡¡ YA ESTAMOS HARTOS !!
Por todo lo expresado, SOLICITAMOS LA DISOLUCIÓN DE LAS CORTES Y LA APERTURA DE UN PERÍODO CONSTITUYENTE QUE PERMITA ADOPTAR LAS REFORMAS PROFUNDAS Y NECESARIAS EN EL CAMINO HACIA UNA VERDADERA DEMOCRACIA, JUSTA Y PARTICIPATIVA.
15 de febrero de 2011
Los Extraños Poderes del Efecto Placebo
*** aquí estaba el video ***
Actualización: No lo entiendo pero de alguna forma han denunciado el video original y ya no está disponible. Lo he vuelto a encontrar en otro enlace, con lo que lo dejo otra vez, ahora aquí abajo:
*** aquí estaba el video ***
Actualización2: Le tienen manía a este video y lo han vuelto a censurar. Lo he vuelto a encontrar en otro par de enlaces, con lo que los dejo otra vez, ahora aquí abajo y por partida doble:
12 de enero de 2011
La cena del miedo (reunión con la ministra González Sinde)
[Amador Fernández-Savater, coeditor de Acuarela Libros, fue invitado (por azar, por error o por alguna razón desconocida) a una reunión con la ministra de Cultura y otras figuras relevantes de la industria cultural española para hablar sobre la Ley Sinde, el tema de las descargas, etc. En este texto cuenta lo que vivió, lo que escuchó y lo que ha pensado desde entonces. Su conclusión es simple: es el miedo quien gobierna, el miedo conservador a la crisis de los modelos dominantes, el miedo reactivo a la gente (sobre todo a la gente joven), el miedo a la rebelión de los públicos, a la Red y al futuro desconocido.]
La semana pasada recibí una llamada del Ministerio de Cultura. Se me invitaba a una reunión-cena el viernes 7 con la ministra y otras personas del mundo de la cultura. Al parecer, la reunión era una más en una serie de contactos que el Ministerio está buscando ahora para pulsar la opinión en el sector sobre el tema de las descargas, la tristemente célebre Ley Sinde, etc. Acepté, pensando que igual después de la bofetada que se había llevado la ley en el Congreso (y la calle y la Red) se estaban abriendo preguntas, replanteándose cosas. Y que tal vez yo podía aportar algo ahí como pequeño editor que publica habitualmente con licencias Creative Commons y como alguien implicado desde hace años en los movimientos copyleft/cultura libre.
El mismo día de la reunión-cena conocí el nombre del resto de invitados: Álex de la Iglesia, Soledad Giménez, Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Alberto García Álix, Ouka Leele, Luis Gordillo, Juan Diego Botto, Manuel Gutiérrez Aragón, Gonzalo Suárez (relacionado con el ámbito de los vídeo-juegos), Cristina García Rodero y al menos dos personas más cuyos nombres no recuerdo ahora (perdón). ¡Vaya sorpresa! De pronto me sentí descolocado, como fuera de lugar. En primer lugar, porque yo no ocupo en el mundo de la edición un lugar ni siquiera remotamente comparable al de Álex de la Iglesia en el ámbito del cine o Muñoz Molina en el de la literatura. Y luego, porque tuve la intuición de que los invitados compartían más o menos una misma visión sobre el problema que nos reunía. En concreto, imaginaba (correctamente) que sería el único que no veía con buenos ojos la Ley Sinde y que no se sintió muy triste cuando fue rechazada en el Congreso (más bien lo contrario). De pronto me asaltaron las preguntas: ¿qué pintaba yo ahí? ¿En calidad de qué se me invitaba, qué se esperaba de mi? ¿Se conocía mi vinculación a los movimientos copyleft/cultura libre? ¿Qué podíamos discutir razonablemente tantas personas en medio de una cena? ¿Cuál era el objetivo de todo esto?
Con todas esas preguntas bailando en mi cabeza, acudí a la reunión. Y ahora he decidido contar mis impresiones. Por un lado, porque me gustaría compartir la preocupación que me generó lo que escuché aquella noche. Me preocupa que quien tiene que legislar sobre la Red la conozca tan mal. Me preocupa que sea el miedo quien está tratando de organizar nuestra percepción de la realidad y quien está tomando las decisiones gubernamentales. Me preocupa esa combinación de ignorancia y miedo, porque de ahí sólo puede resultar una cosa: el recurso a la fuerza, la represión y el castigo. No son los ingredientes básicos de la sociedad en la que yo quiero vivir.
Por otro lado, querría tratar de explicar lo que pienso algo mejor que el viernes. Porque confieso desde ahora que no hice un papel demasiado brillante que digamos. Lo que escuchaba me sublevó hasta tal punto que de pronto me descubrí discutiendo de mala manera con quince personas a la vez (quince contra uno, mierda para...). Y cuando uno ataca y se defiende olvida los matices, los posibles puntos en común con el otro y las dudas que tiene. De hecho me acaloré tanto que la persona que tenía al lado me pidió que me tranquilizara porque le estaba subiendo la tensión (!). Tengo un amigo que dice: “no te arrepientas de tus prontos, pero vuelve sobre los problemas”. Así que aquí estoy también para eso.
Quizá haya por ahí algún morboso preguntándose qué nos dieron para cenar. Yo se lo cuento, no hay problema, es muy sencillo. Fue plato único: miedo. El miedo lo impregnaba todo. Miedo al presente, miedo al porvenir, miedo a la gente (sobre todo a la gente joven), miedo a la rebelión de los públicos, miedo a la Red. Siento decir que no percibí ninguna voluntad de cambiar el rumbo, de mirar a otros sitios, de escuchar o imaginar alternativas que no pasen simplemente por insistir con la Ley Sinde o similares. Sólo palpé ese miedo reactivo que paraliza la imaginación (política pero no sólo) para abrir y empujar otros futuros. Ese miedo que lleva aparejado un conservadurismo feroz que se aferra a lo que hay como si fuera lo único que puede haber. Un miedo que ve enemigos, amenazas y traidores por todas partes.
Quien repase la lista de invitados concluirá enseguida que se trata del miedo a la crisis irreversible de un modelo cultural y de negocio en el que “el ganador se lo lleva todo” y los demás poco o nada. Pero no nos lo pongamos demasiado fácil y pensemos generosamente que el miedo que circulaba en la cena no sólo expresa el terror a perder una posición personal de poder y de privilegio, sino que también encierra una preocupación muy legítima por la suerte de los trabajadores de la cultura. Ciertamente, hay una pregunta que nos hacemos todos(1) y que tal vez podría ser un frágil hilo común entre las distintas posiciones en juego en este conflicto: ¿cómo pueden los trabajadores de la cultura vivir de su trabajo hoy en día?
Lo que pasa es que algunos nos preguntamos cómo podemos vivir los trabajadores de la cultura de nuestro trabajo pero añadiendo (entre otras muchas cosas): en un mundo que es y será infinitamente copiable y reproducible (¡viva!). Y hay otros que encierran su legítima preocupación en un marco de interpretación estrechísimo: la industria cultural, el autor individual y propietario, la legislación actual de la propiedad intelectual, etc. O sea el problema no es el temor y la preocupación, sino el marco que le da sentido. Ese marco tan estrecho nos atrapa en un verdadero callejón sin salida en el que sólo se puede pensar cómo estiramos lo que ya hay. Y mucho me temo que la única respuesta posible es: mediante el miedo. Responder al miedo con el miedo, tratar de que los demás prueben el miedo que uno tiene. Ley, represión, castigo. Lo expresó muy claramente alguien en la reunión, refiriéndose al modelo americano para combatir las descargas: “Eso es, que al menos la gente sienta miedo”. Me temo que esa es la educación para la ciudadanía que nos espera si no aprendemos a mirar desde otro marco.
Tienen miedo a la Red. Esto es muy fácil de entender: la mayoría de mis compañeros de mesa piensan que “copiar es robar”. Parten de ahí, ese principio organiza su cabeza. ¿Cómo se ve la Red, que ha nacido para el intercambio, desde ese presupuesto? Está muy claro: es el lugar de un saqueo total y permanente. “¡La gente usa mis fotos como perfil en Facebook!”, se quejaba amargamente alguien que vive de la fotografía en la cena. Copiar es robar. No regalar, donar, compartir, dar a conocer, difundir o ensanchar lo común. No, es robar. Traté de explicar que para muchos creadores la visibilidad que viene con la copia puede ser un potencial decisivo. Me miraban raro y yo me sentía un marciano.
Me parece un hecho gravísimo que quienes deben legislar sobre la Red no la conozcan ni la aprecien realmente por lo que es, que ante todo la teman. No la entienden técnicamente, ni jurídicamente, ni culturalmente, ni subjetivamente. Nada. De ahí se deducen chapuzas tipo Ley Sinde, que confunde las páginas de enlaces y las páginas que albergan contenidos. De ahí la propia idea recurrente de que cerrando doscientas webs se acabarán los problemas, como si después de Napster no hubiesen llegado Audiogalaxy, Kazaa, Emule, Megavideo, etc. De ahí las derrotas que sufren una y otra vez en los juzgados. De ahí el hecho excepcional de que personas de todos los colores políticos (y apolíticos) se junten para denunciar la vulneración de derechos fundamentales que perpetran esas leyes torpes y ciegas.
Tienen miedo a la gente. Cuando había decidido desconectar y concentrarme en el atún rojo, se empezó a hablar de los usuarios de la Red. “Esos consumidores irresponsables que lo quieren todo gratis”, “esos egoístas caprichosos que no saben valorar el trabajo ni el esfuerzo de una obra”. Y ahí me empecé a poner malo. Las personas se bajan material gratuito de la Red por una multiplicidad de motivos que esos clichés no contemplan. Por ejemplo, están todos aquellos que no encuentran una oferta de pago razonable y sencilla. Pero la idea que tratan de imponernos los estereotipos es la siguiente: si yo me atocino la tarde del domingo con mi novia en el cine viendo una peli cualquiera, estoy valorando la cultura porque pago por ella. Y si me paso dos semanas traduciendo y subtitulando mi serie preferida para compartirla en la Red, no soy más que un despreciable consumidor parásito que está hundiendo la cultura. Es increíble, ¿no? Pues la Red está hecha de un millón de esos gestos desinteresados. Y miles de personas (por ejemplo, trabajadores culturales azuzados por la precariedad) se descargan habitualmente material de la Red porque quieren hacer algo con todo ello: conocer y alimentarse para crear. Es precisamente una tensión activa y creativa la que mueve a muchos a buscar y a intercambiar, ¡enteraos!
Lo que hay aquí es una élite que está perdiendo el monopolio de la palabra y de la configuración de la realidad. Y sus discursos traducen una mezcla de disgusto y rabia hacia esos actores desconocidos que entran en escena y desbaratan lo que estaba atado y bien atado. Ay, qué cómodas eran las cosas cuando no había más que audiencias sometidas. Pero ahora los públicos se rebelan: hablan, escriben, se manifiestan, intervienen, abuchean, pitan, boicotean, silban. En la reunión se podía palpar el pánico: “nos están enfrentando con nuestro público, esto es muy grave”. Pero, ¿quién es ese “nos” que “nos enfrenta a nuestro público”? Misterio. ¿Seguro que el público no tiene ninguna razón verdadera para el cabreo? ¿No es esa una manera de seguir pensando al público como una masa de borregos teledirigida desde algún poder maléfico? ¿Y si el público percibe perfectamente el desprecio con el que se le concibe cuando se le trata como a un simple consumidor que sólo debe pagar y callar?
Tienen miedo al futuro. “¿Pero tu qué propones?” Esa pregunta es siempre una manera eficaz de cerrar una conversación, de dejar de escuchar, de poner punto y final a un intercambio de argumentos. Uno parece obligado a tener soluciones para una situación complejísima con miles de personas implicadas. Yo no tengo ninguna respuesta, ninguna, pero creo que tengo alguna buena pregunta. En el mismo sentido, creo que lo más valioso del movimiento por una cultura libre no es que proponga soluciones (aunque se están experimentando muchas, como Creative Commons), sino que plantea unas nuevas bases donde algunas buenas respuestas pueden llegar a tener lugar. Me refiero a un cambio en las ideas, otro marco de interpretación de la realidad. Una revolución mental que nos saque fuera del callejón sin salida, otro cerebro. Que no confunda a los creadores ni a la cultura con la industria cultural, que no confunda los problemas del star-system con los del conjunto de los trabajadores de la cultura, que no confunda el intercambio en la Red con la piratería, etc.
Eso sí, hablé del papel fundamental que para mí podrían tener hoy las políticas públicas para promover un nuevo contrato social y evitar la devastación de la enésima reconversión industrial, para acompañar/sostener una transformación hacia otros modelos, más libres, más justos, más apegados al paradigma emergente de la Red. Como se ha escrito, “la inversión pública masiva en estudios de grabación, mediatecas y gabinetes de edición públicos que utilicen intensivamente los recursos contemporáneos -crowdsourcing, P2P, licencias víricas- podría hacer cambiar de posición a agentes sociales hasta ahora refractarios o poco sensibles a los movimientos de conocimiento libre”(2). Pero mientras yo hablaba en este sentido tenía todo el rato la sensación de arar en el mar. Ojalá me equivoque, porque si no la cosa pinta mal: será la guerra de todos contra todos.
Ya acabo. Durante toda la reunión, no pude sacarme de la cabeza las imágenes de la película El hundimiento: encerrados en un búnker, sin ver ni querer ver el afuera, delirando planes inaplicables para ganar la guerra, atados unos a otros por fidelidades torpes, muertos de miedo porque el fin se acerca, viendo enemigos y traidores por todos lados, sin atreverse a cuestionar las ideas que les arrastran al abismo, temerosos de los bárbaros que están a punto de llegar...(3)
¡Pero es que el búnker ni siquiera existe! Los “bárbaros” ya están dentro. Me gustaría saber cuántos de los invitados a la cena dejaron encendidos sus ordenadores en casa descargándose alguna película. A mi lado alguien me dijo: “tengo una hija de dieciséis años que se lo baja todo”. Y me confesó que no le acababa de convencer el imaginario que circulaba por allí sobre la gente joven. Ese tipo de cosas constituyen para mí la esperanza, la posibilidad de razonar desde otro sitio que no sea sólo el del miedo y los estereotipos denigratorios. Propongo que cada uno de los asistentes a la próxima cena hable un rato sobre el tema con sus hijos antes de salir de casa. O mejor: que se invite a la cena tanto a los padres como a los hijos. Sería quizá una manera de sacar a los discursos de su búnker, porque entonces se verían obligados a asumir algunas preguntas incómodas: ¿es mi hijo un pobre cretino y un descerebrado? ¿Sólo quiero para él que sienta miedo cuando enciende el ordenador? ¿No tiene nada que enseñarme sobre el futuro? El búnker ya no protege de nada, pero impide que uno escuche y entienda algo.
Amador Fernández-Savater (11-1-11)
NOTAS
1 Alguien en la cena reveló que había descubierto recientemente que en “el lado oscuro” también había preocupación por el tema de la remuneración de los autores/trabajadores/creadores. ¡Aleluya! A pesar de esto, durante toda la reunión se siguió argumentando como si este conflicto opusiera a los trabajadores de la cultura y a una masa de consumidores irresponsables que lo quieren “todo gratis”.
2 “Ciberfetichismo y cooperación”, por Igor Sadaba y César Rendueles
3 Por supuesto, el búnker es la vieja industria. El “nuevo capitalismo” (Skype, Youtube, Google) entiende muy bien que el meollo de la cosa está hoy en que la gente interactúe y comparta, y en aprovecharse de ello sin devolver más que precariedad.
11 de enero de 2011
70% de las mujeres embarazadas podría estar trabajando en puestos de riesgo para su embarazo
La secretaria de Salud Laboral de CCOO de Córdoba, María Menéndez, ha detectado que las evaluaciones de riesgos no contemplan que el trabajo lo realice una mujer embarazada, que en las empresas no se favorece el traslado de las mujeres a puestos de menor riesgo y que las mutuas son reticentes a dar la baja.
La secretaría de Salud Laboral de CCOO de Córdoba ha detectado que el 70 por ciento de las mujeres embarazadas que trabajan en empresas en la provincia de Córdoba lo hacen en puesto de riesgo para su embarazo.
Así lo ha asegurado en un comunicado el sindicato, en el que también ha denunciado que en los servicios de prevención en las evaluaciones de riesgo siguen sin aparecer una diferenciación de los riesgos de un mismo puesto de trabajo cuando lo está desempeñando una mujer embaraza.
“Está claro que un embarazo no es una enfermedad, pero, sin embargo, sí que una mala salud en el trabajo puede suponer una consecuencia dramática en el embarazo”, ha señalado la secretaria de Salud Laboral de CCOO de Córdoba, María Menéndez.
Por otro lado, hay que destacar que las empresas no favorecen el traslado de la mujer embarazada a otro puesto de trabajo. En este sentido, el sindicato ha reconocido que “en empresas pequeñas es algo complicado, pero determinadas empresas grandes y, especialmente, las empresas y organismos públicos deberían tener en cuenta esta situación y estar preparados para recolocar a las mujeres”.
Por último, CCOO lamenta la dificultad que tienen las embarazadas para que las mutuas les den la “baja por riesgo en el embarazo”.
De hecho, ha explicado Menéndez, son pocas las mutuas que dan la baja antes de la semana 22 cuando muchas veces, especialmente, en aquellas empresas en las que hay riesgo higiénico (contactos biológicos o químicos), los riesgos más graves pueden ocurrir antes de esta semana.
9 de diciembre de 2010
El blog de una controladora
Porque me estáis escribiendo cosas de flipar:
