Sobre las cosas que nos rodean y afectan, a mi y a gente como yo. Dejándolas por escrito, con la esperanza de que sirvan para cambiar algo, o como mínimo, para advertir de lo que se nos viene encima.
Desde la versión 12.10 Ubuntu está intentando obtener ingresos a través de la promoción de la tienda de Amazon principalmente. Esto ha hecho que existan dudas acerca de la privacidad de esta distribución, que es algo inherente hasta ahora en todos los sabores de Linux. Incluso Stallman ha llegado a considerar estos cambios como de spyware.
En cualquier caso como cualquier otra distribución de Linux, el usuario sigue teniendo control absoluto del sistema, y por tanto es totalmente posible eliminar y modificar todo aquello que no termine de convencernos. Así que para eliminar estos añadidos sospechosos, que el sistema no necesita para nada, lo podemos hacer con la siguiente orden:
sudo apt-get purge unity-lens-shopping unity-scope-musicstores unity-webapps-common
Una vez llevada a cabo, se reinicia y una cosa menos de la que preocuparse.
Esta es la más sencilla y económica de todas las opciones, usar una red privada virtual que permita el tráfico P2P. De este modo todo el tráfico de nuestro ordenador con la aplicación P2P estará cifrado y será imposible para los proveedores de internet saber que estamos haciendo.
En internet existen multitud de servicios de estos, he probado varios en los últimos años y finalmente me he quedado con la empresa Private Internet Access, ofrecen conexión por múltiples localizaciones, desde EE.UU a Hong Kong pasando por Canadá, Suecia, Suiza o Rumanía entre otros países.
Sin límite de ancho de banda, permiten usar P2P sobre su red y pagando anualmente el precio por mes es de solo $3,33, 2,5€ mientras escribo este post.
Una seedbox es una máquina conectada a internet y preparada para servir en la red torrent, se maneja a través de interfaz web y los archivos descargados podemos recuperarlos por ftp (mejor una que soporte FTPS o SFTP para transferir los archivos cifrados hasta nuestro ordenador).
He rebuscado por la red y lo más barato que he encontrado son $17,95 mensuales por una cuenta individual con 50GB de espacio para descargar torrents.
También hay cuentas con más espacio o servidores para grupos, 8 cuentas unas 200 GB cada una por $124 mensuales. http://www.xirvik.com/index_2.html
Opción 3: Montar tu propia seedbox segura y anónima
Para esta opción es necesario tener algunos conocimientos técnicos, voy a tratar de explicarlo de la manera más sencilla posible.
Primero vamos a elegir el servidor en el que vamos a instalar las aplicaciones. Si es para nosotros solos, nos llegaría con el servidor dedicado más bajo de gama de esta web:
100Mb de ancho de banda, 5TB mensuales de transferencia, tras los cuales baja la velocidad a 10 Mbps… nos vale.
A veces, aunque selecciones el más barato, te dan uno con más procesador, con el disco duro no se suelen equivocar. Como la mayoría de los proveedores de estos servicios, no se permite usar P2P para transferir contenidos con derechos de autor… luego solucionaremos este punto.
En el proceso de contratación seleccionaremos la opción “Expertos: distribución base”, en la siguiente pantalla elegiremos “CentOS 6″.
Rellenamos nuestros datos, pagamos y esperamos 1 hora hasta recibir los datos de acceso al servidor.
Para conectar con esos datos usaremos putty desde Windows o desde un terminal de MacOS o Linux.
Tenemos la IP del servidor, el usuario root y la clave que le han asignado a la máquina.
Una vez conectados, lo primero que haremos es cambiar la clave por defecto por una nuestra ejecutando el siguiente comando:
passwd
Ahora vamos a crear un usuario nuevo que será el que usemos en el futuro para conectar de este modo a la máquina, ya que vamos a quitar el acceso remoto al usuario root:
useradd soydelbierzo
passwd soydelbierzo
Elige el nombre de usuario que más rabia te dé, no hace falta que uses el mismo del ejemplo.
Nos desconectamos, volvemos a conectarnos pero esta vez con el nuevo usuario y la clave que le hemos asignado.
Ahora estamos dentro de la máquina con un usuario sin privilegios, para usar el usuario root y seguir configurando ejecutaremos:
su -
Nos pedirá la clave que le asignamos al usuario root anteriormente.
Ahora que volvemos a ser root, vamos a empezar a instalar cosas. Primero vamos a cerrar el acceso remoto al usuario root:
vi /etc/ssh/sshd_config
Cambiamos la línea #PermitRootLogin yes por PermitRootLogin no
Guardamos los cambios y ejecutamos
service sshd restart
Ahora ejecutaremos un comando para actualizar el sistema operativo:
yum upgrade
Finalizada al actualización, si se ha actualizado el kernel, resetearemos la máquina con el comando reboot y nos volveremos a conectar, de lo contrario seguiremos:
yum install yum-cron
Este comando ejecutará una actualización diaria de manera automática.
Ahora vamos a desactivar el IPV6 que traen de serie estos servidores y que no necesitamos para nada ahora mismo, salvo para tener algún problema de seguridad, ejecutaremos:
sysctl -w net.ipv6.conf.all.disable_ipv6=1
sysctl -w net.ipv6.conf.default.disable_ipv6=1
vi /etc/sysconfig/network
Dentro verificaremos que está así la siguiente línea:
Ahora vamos a ir configurando todo lo que hemos instalado, empezando por fail2ban, una utilidad para bloquear a los bots que se dedican a rastrear direcciones IP con puertos abiertos y tratar de acceder a ellos.
vi /etc/fail2ban/jail.conf
Cambiaremos la línea:
bantime = 600
por:
bantime = 86400
En el apartado [ssh-iptables] cambiamos: maxretry = 5 por maxretry = 3
En el apartado [vsftpd-iptables] cambiaremos: maxretry = 5 por maxretry = 3 y enabled = false por enabled = true
Guardamos y seguimos:
chkconfig fail2ban on
service fail2ban start
Ahora vamos a crear un certificado digital autofirmado para el FTP seguro que no caduque en 10 años:
Nos pedirá una serie de datos que dejaremos en blanco.
Editamos el archivo del servidor de FTP:
vi /etc/vsftpd/vsftpd.conf
Cambiamos: anonymous_enable=YES por anonymous_enable=NO #chroot_list_enable=YES por chroot_list_enable=YES #chroot_list_file=/etc/vsftpd/chroot_list por chroot_list_file=/etc/vsftpd/chroot_list
Guardamos y ejecutamos un comando para meter nuestro usuario en la lista de chroot:
echo soydelbierzo > /etc/vsftpd/chroot_list
chkconfig vsftpd on
service vsftpd start
Pasamos a configurar el servidor web Nginx para que actúe como proxy inverso de la web del servidor de torrents Transmission, generamos un nuevo certificado y cerramos el puerto 80:
Los métodos de cifrado son los más seguros a fecha de hoy, a la vez que funcionan con todos los navegadores web, de ordenador o smartphone.
Llegamos a los dos últimos pasos, la vpn y configurar Transmission. Lo primero es tener una cuenta de VPN, en este ejemplo usaremos la de Private Internet Access por ser la más barata, rápida y segura que he localizado ($3,33 al mes si te subscribes anualmente).
Ejecutamos:
cd /etc/openvpn/
wget https://www.privateinternetaccess.com/openvpn/openvpn.zip
unzip openvpn.zip
rm openvpn.zip
Ahora tenemos un montón de archivos .ovpn con la configuración para conectarnos a alguna de las múltiples salidas que tienen.
Vamos a usar la de Holanda, pero como no queremos que todo el tráfico del servidor salga por la VPN, tan solo el propio de los torrents, editaremos el archivo correspondiente:
vi Netherlands.opvn
Añadiremos al final la siguiente línea:
route-nopull
Y cambiaremos:
auth-user-pass por auth-user-pass acceso.txt
Guardamos y creamos el archivo acceso.txt:
vi acceso.txt
En la primera línea pondremos el usuario que nos han asignado, en la segunda la clave.
Si todo ha ido correcto, nos aparecerá la información del nuevo dispositivo virtual de red que nos conecta a la VPN, nos fijaremos en la segunda línea, por ejemplo:
Nos quedamos con el primer dato, 10.160.10.10 con el que ahora vamos a indicarle al sistema que marque el tráfico de datos de Transmission y lo envíe por la VPN y no por la red normal:
echo “1 transmission” >> /etc/iproute2/rt_tables
ip route add 10.160.0.0/24 dev tun0 src 10.160.10.10 table transmission
ip route add default via 10.160.10.10 dev tun0 table transmission
ip rule add from 10.160.10.10/32 table transmission
ip rule add to 10.160.10.10/32 table transmission
ip route flush cache
Nota: Cuando tenga otro rato haré un script para automatizar esta parte.
Y finalmente configuramos Transmission, el servidor de torrents. En el servidor del ejemplo, el punto de montaje con más de 400 GB de espacio libre es /home/ para que Transmission lo pueda usar
ejecutaremos:
mkdir /home/soydelbierzo/transmission
chown soydelbierzo:soydelbierzo /home/soydelbierzo/transmission/
(Recuerda cambiar soydelbierzo por el usuario que has creado al principio con el comando adduser) vi /home/soydelbierzo/transmission/transmission-daemon
service transmission-daemon start
service nginx start
El servidor comenzando a transferir
Ahora si nos apetece podemos ir a www.nic.tk y registrar un dominio gratuito, que apuntaremos a la IP pública de nuestro servidor seleccionando la opción DNS que nos ofrecen al registrarlo.
Tras activarlo (mirad la carpeta de spam) estará todo listo para acceder:
https://eldominioqueheregistrado.tk
Ojo, el certificado digital para la conexión segura es autofirmado, el navegador web nos sacará una advertencia, es normal.
Nos pedirá el usuario y password que configuramos en Transmission y listo, podemos añadir archivos torrent, magnet links o bien enlaces directos a la descarga del archivo de torrent.
También podemos trastear con la configuración, ancho de banda máximo de subida y bajada… esto es importante, recordemos que tenemos 5TB de datos al mes antes de que nos bajen la velocidad de la conexión de 100 Mbps a 10 Mbps y que aquí la velocidad de la red es simétrica, a diferencia de un cliente de torrent en casa, nos encontraremos que enviamos muchos más datos de los que recibimos.
Podemos poner menos velocidad de subida que de bajada o activar la opción de cortar la subida cuando se supere cierto ratio subidas/bajadas. Personalmente prefiero la opción 1.
5TB de datos vienen a ser 2MB por segundo durante un mes, que serían 1MB de subida y otro de bajada ya que parece que es así como esta empresa computa el consumo de datos. Calculad vosotros como configurar esos límites de transferencia
Ah, y desde el móvil también podemos acceder con facilidad ya que la interfaz se adapta a estos dispositivos.
Y ya tenemos nuestra propia seedbox con más de 400GB de espacio por 14,5€ al mes, por un poco más podemos tener 1TB de espacio, incluso podemos pillar servidores más potentes o con más espacio en otros proveedores como los que subasta Hetzner en su web.
Aunque su uso e invención fue en 2009 y tienen algunos años, es ahora cuando están empezando a hacerse populares los bitcoins. Consisten en un tipo de moneda electrónica, que tiene como finalidad la descentralización, la independencia, el anonimato, y el control de la inflación. Permiten su intercambio directo con cualquier otra persona sin que medie ningún intermediario, y se almacenan igualmente en carteras electrónicas mediante criptografía de código abierto, que aporta una seguridad prácticamente infranqueable.
Por todo ello, cada vez más sitios aceptan BTC (forma abreviada de expresar los bitcoins) como forma de pago, y como sustituto de las monedas y servicios de pagos de tipo internacional. Sitios como WordPress.com, reddit, Internet Archive, y muchos otros, están aceptando ya los pagos en este tipo de moneda.
Una vez hecha esta pequeña introducción, explicaré cómo se pueden empezar a utilizar ฿. Puede que lo más sencillo sea crear una cartera electrónica, lo que se puede hacer desde mediante servicios web como Coinbase. En los que obtendrás de inmediato tu propia cartera electrónica, que tendrá un aspecto parecido al siguiente:
14gEWTgyu8PAkoQUBCDCMoMfs8mH33aExc
Se trata tan sólo de una cadena de caracteres única, y sirve como dirección electrónica de un monedero de bitcoins, en este caso es uno mio. Puedes crear varias y usar cada una de la forma que te interese. Y por supuesto, inicialmente está vacío, pero desde el momento en que lo creas te permite llenarlo. Por ejemplo puedes usar Bitcoin-24 o cualquier otro servicio de transferencias y cambiar euros o dólares a bitcoins.
Los servicios Web mencionados para crear carteras BTC, son muy sencillos de usar, pero tienen el inconveniente de que en cada operación que se haga, siempre intervendrá un tercero, que en este caso serían los prestadores de estos servicios. Como mencioné al principio, es posible realizar cualquier operación directamente y sin intermediarios, para ello es necesario instalar en el propio equipo un programa cliente, con el que gestionar nuestras carteras y nuestros BTC. Explicaré este punto en otro artículo.
Existen también varias herramientas que pueden resultar interesantes. Una de ellas la tenemos en la web Blockchain en la que se pueden observar en directo las transacciones que se producen y hacer seguimiento de una cartera electrónica cualquiera. Por ejemplo, se puede consultar en cualquier momento el estado y transacciones de la cartera de donaciones de mi blog en este enlace.
Otras webs te permiten que puedas meter en tu cartera recién creada minúsculas cantidades de bitcoins a cambio de ver banners de publicidad o hacer algunas tareas. Su funcionamiento general consiste en introducir la dirección de la cartera donde se desea que hagan el ingreso y resolver un captcha. Tras lo cual, al cabo de unas horas, se recibe el ingreso y la mayoría sólo se puede visitar cada cierto periodo de tiempo. Os pongo algunos enlaces de este tipo a continuación para comprobarlo.
Os pongo un video interesante donde detalla en qué consisten las licencias Creative Commons. Forma parte del curso de Software Libre y Conocimiento en Abierto (http://miriadax.net/web/soft_libre_y_...)
Puedes ver todos los videos en http://www.youtube.com/playlist?list=... Vídeo producido por el Gabinete de Tele-Educación de la Universidad Politécnica de Madrid
La doctrina del Shock (The Shock Doctrine, 2009) es una película documental basada en el libro homónimo de la periodista e investigadora Naomi Klein. Nos narra que en junio de 1951 representantes de agencias de inteligencia occidentales se reunieron en secreto con profesores universitarios de Montreal. Como resultado se financió una investigación sobre el aislamiento sensorial en la universidad de McGill. El aislamiento es una forma de producir una monotonía extrema, provoca una reducción de la capacidad crítica, nubla la mente, y el sujeto se queja de que ni siquiera puede fantasear (¿les recuerda Guantánamo?). Los investigadores se dieron cuenta del arma tan potencialmente terrible que podía llegar a ser. Algunos abandonaron el proyecto. Pero éste siguió adelante bajo las órdenes del Jefe de Psiquiatría Ewen Cameron y con objetivos mucho más ambiciosos: borrar a los sometidos a tratamiento la mente, dejarla en blanco para reprogramarlos desde cero. Cameron combinaba el electroshock con las curas de sueño y la repetición de mensajes grabados. La CIA no tardó en poner en práctica los hallazgos de Cameron. Se buscaba un momento de máxima tensión o parálisis, en el cual el sujeto está mucho más abierto a la sugestión, mucho más dispuesto a obedecer que antes de sufrir el shock.
En la misma época de los experimentos de Montreal, y tal vez con conocimiento de aquéllos, un partidario de otro tipo de shock trabajaba no muy lejos de allí. Milton Friedman era profesor de economía de la universidad de Chicago. Creía que la terapia de shock económico impulsaría a las sociedades a aceptar un capitalismo más puro y desregulado. Para que nos demos cuenta de su increíble influencia política, especialmente a partir de la década de los ochenta, Klein da cuenta en su libro de que cuando Friedman cumplió 90 años, la Casa Blanca organizó una celebración en su honor y se pronunciaron discursos. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que llegó a decir que el homenajeado era “la encarnación de una realidad, la de que las ideas tienen consecuencias”. Ya lo creo. Y bastante dramáticas para los que las experimentaron en sus carnes.
Sin embargo Milton Friedman no podía creer seriamente en el mercado libre, y menos en la capacidad de gestión de las megacorporaciones privadas. Cualquiera que conozca el funcionamiento interno de las grandes multinacionales sabe que la clase dirigente corporativa puede llegar a ser incluso más corrupta e ineficiente que la política. Por no decir que la una no es sino el reverso de la otra. Los fines y objetivos de Friedman, y en general de los economistas de la Escuela de Chicago, eran muy otros.
Resulta evidente que el sistema de libre mercado es claramente disfuncional, especialmente a la hora de calibrar situaciones a medio, y no digamos a largo plazo (pensemos en las actuales extrañas oscilaciones del precio del petróleo). Pero es que además, parte de la base de que todos los actores que acuden al mercado tienen el mismo peso. ¡Como si un broker internacional que controle e invierta capitales de fondos de pensiones por cientos de millones de dólares tuviera la misma capacidad de influir en el mercado que una viejecita que ha ahorrado trescientos euros! Digámoslo claramente. El libre mercado esta hecho a medida a los depredadores comerciales o financieros, que por eso lo predican.
El libre mercado sólo funcionaría correctamente en una situación ideal. Pensemos en una población de reducidas dimensiones donde hubiera tres panaderías, y cada uno de los panaderos dispusiera de establecimientos de muy similar estructura comercial, así como del mismo músculo financiero. Entonces los precios del pan serían los correctos, justos para el consumidor y para los productores, y el mercado estaría perfectamente autorregulado. Pero estas situaciones ideales no se dan nunca, ni se darán jamás. Pensemos que uno de los panaderos en cuestión recibiera un suplemento de capital (adquiriera una herencia, le tocara la lotería, etc.), y no anduviera sobrado de escrúpulos. Podría ocurrírsele empezar a vender sus productos a precio de coste, con el fin de hacer quebrar a sus competidores y quedarse a largo plazo con el monopolio del pan en el poblado. Para luego, claro, volver a subir los precios. Esto puede parecer ciencia ficción, o un cuento de Dickens, pero es lo que ocurre diariamente a gran escala en nuestros mercados globalizados. Si alguien te habla de las bondades del libre mercado, o es un ignorante o es un manlintencionado. Cabe también la posibilidad de que se trate de un joven estudiante de económicas, muy entusiasmando con su reciente descubrimiento de Adam Smith, esto es, un teórico sin contacto alguno con la realidad, con lo que bien pudiera ser incluido en la primera categoría. No. Milton Friedman era un gran economista, con vasta experiencia, y no podía creer en estas sandeces. ¿Cuáles eran los verdaderos objetivos de la Escuela de Chicago? ¿Qué buscaban o que querían prevenir?
Vayamos más lejos y entremos en lo políticamente aún más incorrecto. Lo visto en relación al libre mercado ¿no le ocurre igualmente a nuestro deslumbrante sistema partitocrático? ¿Premia verdaderamente la integridad intelectual o la demagogia más ramplona? Vamos a los hechos. En 1979 el Presidente americano James Carter dio el discurso más importante de su presidencia, con el asesoramiento del díscolo Secretario de Energía, James Schlesinger. Alertó a los americanos sobre la excesiva dependencia del país del petróleo, e hizo entrever la necesidad de un cambio radical de política energética, con sacrificios para los ciudadanos. ¿Cuál fue el resultado? ¿Fue sacado a hombros del ruedo por sus alborozados conciudadanos? No. Fue noqueado sin piedad por un vaquero californiano, actor de segunda fila, que probablemente no escribió jamás ni uno solo de sus discursos, y que interpretaba ante el atril con la misma falta de convicción que en la gran pantalla, pero que prometió un nuevo amanecer para América. Seamos honestos. Independientemente de nuestras ideas políticas, que por otra parte no son sino trampas que nos pone el sistema para favorecer la estabulación mental, ante el inevitable declive energético, que afectará dramáticamente a nuestro nivel de vida, si concurriera electoralmente alguien que nos expusiera francamente la necesidad de sacrificios, frente a algún trilero que nos hablase de un nuevo despegue camino del infinito, de la vuelta al crecimiento económico, gracias a la fusión caliente o fría, el motor de agua, o la ayuda de tecnología extraterrestre. ¿A quien votaríamos? Tomémonos unos segundos antes de contestar.
Es la hora de decir abiertamente que el sistema de libre mercado, y la democracia representativa tienen disfunciones por el mismo motivo: alientan el cortoplacismo. Friedman era una persona de gran inteligencia, y no creía ni en lo uno ni en lo otro. Incluso creo que creía aún menos en lo segundo que en lo primero. Pronto lo comprobaremos.
Según el evangelio Friedmanita la economía del libre mercado era indisociable de la libertad y la democracia. Se tiende a pensar que el primer experimento Miltoniano se produjo con los Reaganomics y la política Thatcheriana. Pero, como con escalofriante eficacia demuestra “The Shock Doctrine” esto no es cierto. El primer lugar del mundo que sirvió de tubo de ensayo a los Chicago Boys fue Chile, bajo la dictadura de Augusto Pinochet, y en el marco de una férrea dictadura militar. El plan económico miltoniano, denunció Orlando Letelier, Ministro de Exteriores del último gobierno de Allende, se impuso por medio de miles de asesinatos, el establecimiento de campos de concentración por todo el país y el encarcelamiento de más de 100.000 personas en tres años. Friedman reconoció la importancia del “experimento” chileno y, para mayor escarnio, el año del asesinato de Letelier se le concedió el Premio Nobel de economía. Pero aquello no era más que el principio. El 24 de marzo de 1976 un golpe militar derrocó al gobierno de Isabel Perón en Argentina. Los cachorros de la Escuela de Chicago accedieron inmediatamente a puestos económicos relevantes en el gobierno militar, y aprovecharon la oportunidad para introducir importantes reformas económicas y sociales. Un año después del golpe los sueldos habían perdido el cuarenta por ciento de su valor, se cerraban fábricas y la pobreza se disparó. Como en Chile hubo que aterrorizar al pueblo para que aceptara estas medidas económicas. Se empezó por hacer desaparecer personas, con secuestros perpetrados a plena la luz del día. Los métodos de los militares argentinos, como los de los chilenos, habían sido aprendidos en la Escuela de las Américas, dirigida por militares norteamericanos. Eran técnicas básicas de tortura: desnudar a la víctima, herirla con objetos punzantes, romperles extremidades, marcarla a fuego,… y se emplearon no solo con soldados o terroristas sino contra estudiantes, sindicalistas y todo aquél que se opusiera a la política de libre mercado del régimen. Argentina llevó su régimen de terror un paso más lejos que Chile. Entre los desaparecidos había cientos de mujeres a quienes permitieron dar a luz antes de asesinarlas. La elección de estos dos países citados para iniciar los ensayos probablemente no fue casual. Eran estados con grandes recursos y potencialidad económica.
A principios de los ochenta Friednamitas declarados asumieron el control de los gobiernos británico y norteamericano. Sus métodos, claro está, no fueron los mismos que los aplicados en Latinoamérica. Pero entonces ocurrió algo que nos puede dar luz sobre los verdaderos objetivos de la Escuela de Chicago. A lo largo de dicha década la U.R.S.S. colapsó económicamente. Su enorme burocracia obsoleta, la ineficiente asignación de recursos, y especialmente el escaso rigor en política monetaria, acompañado como es lógico de la imposición de un sistema de precios tasados, condujeron a la escasez y al estraperlo. Aparte, y como ya se ha indicado en algún post, de que maniobras comerciales de ciertas potencias extranjeras expulsaron a los soviéticos del mercado del petróleo, que constituía su principal fuente de divisas, lo que aceleró la catástrofe. Se formaban largas colas ante tiendas de comestibles (otchered), y los mostradores estaban prácticamente vacíos, para desesperación de los pacientes compradores. A pesar de lo cual la implosión del estado soviético se condujo desde arriba, sin explosiones sociales notorias, como consecuencia del rígido esquema autoritario del régimen. Imaginémonos una situación así en un país de Occidente. La rabia y la desesperación serían tan absolutas que podría pasar cualquier cosa. Aquí es donde entra Milton Friedman, y este es el motivo por el que centró el interés de las élites dirigentes desde los años ochenta, sí, desde el momento en que empezaron a tener conciencia de las consecuencias de un futuro escaso de energía.
Ante una situación de falta de recursos lo lógico, quiero decir, lo impepinable, es consumir menos. Esto se puede hacer de dos maneras. Mostrando de forma poco inteligente que el dinero con que pagas los salarios es puro papel mojado, vía soviética, o dándole valor mediante una política monetaria restrictiva, esto es, haciendo más costosa su obtención, por ejemplo bajando salarios, suprimiendo pagas extraordinarias o no revalorizando pensiones. ¿Les suena? Observemos que el resultado es el mismo, el consumo desciende. Pero la percepción psicológica de las masas es completamente diferente.
Entendámoslo con un ejemplo práctico. Faltan recursos. Llegamos a una tienda y hay una cola de media calle. Después de dos horas de espera conseguimos acceder al establecimiento y en el mostrador sólo queda una manzana pasada. ¿Cuál creen que sería la reacción de las multitudes en un poco disciplinado país occidental ante una situación así? Examinemos un segundo supuesto. El hito de partida es el mismo. Faltan recursos energéticos y por ende todos los demás. Sólo tenemos cuatrocientos euros para pasar el mes, porque se nos ha acabado la prestación de paro, y a duras penas cobramos el subsidio. Pero llegamos a un supermercado y… todo es maravilloso, cestas rebosantes de frutas, carnes, pescados envasados bajo luces que realzan su frescura. Aunque de hecho sólo nos llega el presupuesto para una caja de galletas. Conclusión: soy un inútil. No he sabido reciclarme laboralmente, no tengo suficiente movilidad laboral, debería haber aceptado aquel trabajo de picapedrero que me ofrecían en Indonesia. Yo soy el culpable. El Miltonismo es un sistema de control de masas, ante una situación de escasez que se viene previendo desde los años setenta, y que hoy llama a nuestras puertas. Su obsesión privatizadora es secundaria, resultado del componente inflacionario (destructor de valor monetario) que, consideran, tiene la gestión pública de servicios considerados por ellos no esenciales (casi todos) en una fase recesiva (previsión del Peak Oil) y no en una preocupación por la calidad de aquéllos. Las políticas neoliberales nunca han buscado realmente el crecimiento económico, por saber de antemano que éste, a la larga, era insostenible.
El monetarismo a ultranza, la regla o disciplina monetaria, es la única verdad de las doctrinas Miltonianas. Todo lo demás es relleno falso, excipiente para tragar mejor la medicina y que no resulte tan amarga. Las teorías de Friedman, las de verdad y no las de cartón piedra de camuflaje, fueron promovidas como respuesta a las convulsiones sociales que produciría la futura e inevitable escasez energética. Por eso gozaron de especial aceptación durante el periodo Reagan-Thatcher, esto es, después de la defenestración política de Carter y de optarse sin empaques por el mantenimiento a cualquier precio del BAU, aun a pesar de conocerse de antemano del desenlace del largometraje. Pero el sistema debía ser puesto a punto. Requería ensayos y ajustes, a través del método de prueba y error, para encontrarse perfectamente operativo cuando debiera ser aplicado por pura necesidad. El medio: la terapia del shock. La provocación artificial de conflicto y la experimentación de lo que podría hacerse para parar el primer golpe cuando asomase la penuria petrolera. En principio podemos pensar que, en efecto, es útil evitar o mitigar el caos que se cierne sobre nosotros. O tal vez no. ¿A quien beneficia que no se desencadene la anarquía y la sublevación social? Podríamos pensar que a todos. Pero ¿a todos por igual? No, a algunos más que a otros.
La teoría Miltoniana, a pesar de sus declamaciones en favor del capitalismo popular, especialmente en su aplicativo thatcheriano, muy influido también por el “orden espontáneo” de Friedrich Hayek, es básicamente una doctrina elitista. Fue promovida, mimada y aplicada por las oligarquías político-corporativas, para la defensa de sus intereses en lo inmediato, y ante las crisis por venir. Por esto mismo consta, como el célebre bajo relieve de Notre Dame de Paris, de un libro abierto y otro cerrado, esto es, de una formulación pública para la ilustración o más bien desinformación de las masas, y de una agenda oculta, reservada a los iniciados en el culto Friednamita, sus futuros beneficiarios.
¿De verdad creemos que nuestra clase dirigente (corporativa y política, insisto son lo mismo) no conocen de hace largo tiempo la situación a la que nos dirigimos? Recuerdo que hace ya lustros, por una carambola no fácil de explicar, tuve acceso a cierta documentación de una persona de esas que acceden a los aeropuertos a través de la zona Vips. Se trataba de unos dossieres, elaborados por una empresa especializada, de la que nunca había oído hablar. Me quedé embobado leyendo. En un tono asertivo, no como artículo de opinión, te explicaba el como, cuando y porqué de la situación política de aquél entonces, los verdaderos motivos de ciertas decisiones, y lo que con toda certeza ocurriría en el próximo futuro, con la contundencia no ya de una previsión, sino de una auténtica profecía autocumplida. Quitémonos la venda de los ojos. Quienes se mueven en ciertos niveles, lo saben todo. Y multitud de informaciones no alcanzan nunca las páginas de los diarios. Y eso que, presumo, sus directores son suscriptores de publicaciones como la que aquél día, puntualmente, llegó a mis manos.
Milton Friedman, sus excelentemente pagados apóstoles y discípulos, sus think tanks de apoyo, y la prensa económica comprada de saldo, no son otra cosa que las fuerzas de choque de la plutocracia internacional. Ellos son los primeros interesados en el mantenimiento a cualquier precio de un atisbo de orden social, porque son los que más tienen que perder de su destrucción. ¿Qué tiene esta pseudoaristocracia planetaria postmoderna? Esencialmente liquidez, dinero, invertido en paraísos fiscales. El mantenimiento del valor de sus activos monetarios es el pilar de su supremacía económica y social.
Es cierto que los elitistas tienen otros activos. Obras de arte, joyas y metales preciosos, acciones de empresas que no valdrán nada en caso de colapso económico, así como propiedades inmobiliarias. También redes clientelares, bastante soberbia y un inmenso desprecio por lo que califican como “la masa sucia”, esto es, todos nosotros. Pero nada de esto se come. Sus propiedad rústicas pueden producir alimento, pero alguien tendrá que cultivarlas. Siempre necesitarán mano de obra semiesclava. Y por mucha “seguridad privada” que contraten para defender sus lechugas tras vallas electrificadas saben que las masas enfurecidas y hambrientas arrasaran con todo lo que se les ponga por delante. Por todo lo cual es muy probable que la apuesta a largo plazo no les salga bien. Y ellos lo saben. El monetarismo Friedmaniano no es más que una primera trinchera. Luego tendrán que recurrir a otros métodos más contundentes.
Hemos llegado al final del camino Friedmanita. Al momento de la verdad. La actual crisis, que como sabemos no terminará nunca, ya no es una terapia, un experimento. Es el shock real que esperaban desde hace décadas los eminentes economistas de la Escuela de Chicago, y la verdadera razón por la que despreciaban las teorías Keynesianas (desde este punto de vista, tal vez con cierto conocimiento de causa). El decrecimiento de nuestras disponibilidades energéticas, hace ya imposible el crecimiento económico, necesario para mantener en pié el BAU. ¿Cuánto tiempo mantendrán las “ideas dinámicas” del profeta de los elitistas a raya a las masas? Depende de nosotros. De momento los fogones están al mínimo. Pero no nos engañemos. Todo irá a peor. Y los que cuecen la rana, esto es, a todos nosotros, tarde o temprano se verán obligados a abrir la espita. La ignorancia es nuestro mayor enemigo. Y no puede haber peor demostración de incompetencia que la de quien se deja cocinar en agua hirviendo, pudiendo desde el principio salvarse con solo dar un buen salto. Eso sí, al vacío.
La idea de acuñar una moneda y darle el valor facial de un billón de dólares
ha despertado bastantes suspicacias que, sin ninguna sorpresa, dejan al
descubierto el desconocimiento que existe frente a la creación de
dinero. Diariamente, los bancos privados crean una gran cantidad de
dinero de la nada que ni siquiera los más avezados agentes reguladores
alcanzan a detectar o tener noción de su volumen. A esto se suma también
la cantidad de dinero que la Reserva Federal de Estados Unidos, como
institución privada que es, imprime para inyectar y rescatar a los
bancos de sus dueños. Ahora, toda la alarma es porque el Tesoro de
Estados Unidos, esta vez una institución abiertamente pública, puede
acuñar una de las habituales monedas que hace con motivos conmemorativos
o de encargo (ver imagen), y darle el valor de un billón de dólares.
Hay algunos que encuentran exagerada esta cifra porque piensan algo así como “quien me da cambio”,
como si se tratara de un solo billete equivalente a 1.630 millones de
billetes de 500 euros con los que intentar pagar el taxi o el almuerzo…
Para despejar un poco la idea y aclarar ciertas dudas hay que señalar
que una ley de 1996 (creada y aprobada por el partido republicano)
otorga al Departamento del Tesoro de Estados Unidos el poder de acuñar
monedas de platino por cualquier valor nominal, independientemente de la
cantidad de platino que se utilice (ver imagen y consultar en US Mint). Por eso que una moneda de una onza puede ser acuñada en 1 billón de
dólares, 5 billones de dólares o cualquier otra cifra. Este es un tema
perfectamente legal y de ahí la pregunta a los lectores ¿Puede Estados Unidos acuñar una moneda de un billón de dólares para pagar su deuda? tiene una respuesta afirmativa: Sí, puede.
Por eso que todo el relato del apocalipsis del abismo fiscal o
“fiscal cliff”, es solo cuento. Si el gobierno de Estados Unidos tiene
armas letales para hundir a cualquier economía del mundo (como fue el
contagio de la burbuja inmobiliaria y la crisis subprime a España, por
ejemplo; o como es el boicot comercial a otros países), también tiene la
receta secreta de los antídotos contra las crisis: la creación de
dinero legal. Si al Tesoro de Estados Unidos se le ocurre y hace la
moneda de un billón de dólares y la entrega a la Reserva Federal a
cambio de un billón de dólares en billetes contantes y sonantes, no
habría nada malo en ello. Solo que tal vez, y a propósito de la polémica
y el tiempo que transcurre, sería bueno que Tim Geithner, el secretario
del Tesoro, mandara a acuñar unas 3 o 4 monedas de una sola vez para
así dejar a los republicanos fuera de combate frente a esa imposición,
también legal, que es “el techo presupuestario”.
Desde fines de la II Guerra Mundial que la convención del techo
presupuestario se ha prestado para una comedia de abusos de uno y otro
bando. Este techo, ha permitido elevar los
presupuestos para financiar guerras como las de Vietnam o de Irak, por
ejemplo, al cual el gobierno español se sumó, sin que tuviera que pedir
una “elevación del techo presupuestario”. Como vemos, antes de 2007, el
año que se establece como el inicio de la actual crisis, los gobiernos
tenían un comportamiento bastante díscolo y nadie manifestaba inquietud
por el derroche, sobretodo el derroche bélico.
Una moneda sin intereses
Respecto a la moneda del billón de dólares, la idea es que Tim
Geithner (el secretario del Tesoro) lleve esta moneda acuñada por la
Casa de Moneda de Estados Unidos y con las habituales palabras “in God we Trust”,
se la entregue a Ben Bernanke, y éste le de a cambio un billón de
dólares en billetes recién impresos. Esto no será ningún problema para
Bernanke, dado que está habituado a la entrega de dinero fresco. El
problema, es que por esta moneda de un billón de dólares, la Reserva
Federal de Estados Unidos no recibirá ni un sólo céntimo de intereses,
dado que no ha sido dinero creado por la Fed (institución privada).
A la luz de las respuestas a la pregunta del post anterior, queda en
claro que aún no se entiende el rol de los bancos centrales. Como muy
bien señala Bernard Lietaer, los bancos centrales son como el director de orquesta: mueven mucho las manos pero no hacen ningún ruido. Son las entidades privadas las que crean el dinero que todos aceptamos como unidad de cambio y reserva de valor, y esta convención ha sido ampliamente aceptada. Esto demuestra que el
funcionamiento del mundo real no tiene nada que ver con lo que dice la
teoría económica. Creer que los bancos prestan el dinero que otros
depositan, es volver al siglo 18. Los bancos crean dinero de la nada, y
la crisis actual es justamente fruto de esa creación excesiva de dinero
falso que se desvaneció tras el estallido de la crisis. Y ahora muchos
(como los ahorradores de Bankia) exigen su dinero contante y sonante.
Pero no hay nada. Todo era una burbuja inflada por la fé en que los
precios del suelo siempre aumentarían, una idea que resultó letal: todo lo sólido se desvanece en el aire.
Respecto a la moneda del billón de dólares, hay algunos que
consideran exagerada la cifra y sugieren hacer varias monedas por montos
menores. Por ejemplo, monedas por 10 mil millones de dólares. Esto
tiene el problema de que obligaría a Tim Geithner a ir todos los días a
la Reserva Federal con 4 o 5 monedas y pedirle a Ben Bernanke el
efectivo… Pero esto resultaría incómodo y se prestaría hasta para
confusiones, más aún cuando a Tim Geithner le quedan dos meses como
Secretario del Tesoro.
Independientemente de que guste o no, la idea es válida y es muy
favorable para los contribuyentes de Estados Unidos. Un dato que no hay
que olvidar, es que hay muchas nuevas reinvenciones del dinero en curso.
Como la de Jaromir Bernes y Michael Kumhof, cuando propusieron terminar con la banca privada
y con el dinero de creación privada, y dar al Estado el rol de la
creación de dinero. Esta es una de las opciones que se piensan para
terminar con la crisis: dar al Estado la atribución en la creación de
dinero. Un dinero que a diferencia del que genera la banca privada, no
reproduciría intereses.
Otra cosa es que el gobierno del presidente Obama considere que la
moneda de platino es una solución ridícula y negocie una solución más
formal como eliminar el techo de la deuda pública. Estados Unidos es el
único país que tiene este “techo” y su negociación se ha prestado para
abusos de uno y otro bando. Pero a estas alturas, ningún bando querrá
reconocer la realidad y aceptar que toda la creación de dinero es una
farsa; que todo el sistema financiero es una farsa y que la acumulación
de deudas no hace más que cumplir un rol estadístico. La deuda es
impagable, Llegó a los límites que superan toda racionalidad (en las
mismísimas barbas de las expetativas racionales) y no hay forma de
pagarla.
Por eso que la invención de la moneda del billón de dólares no es
más que un timo. Una triquiñuela que apela a la génesis de la creación
de dinero, y que esta vez se hace más colectiva. La moneda del billón
de dólares o cualquier documento, papel, bono o pagaré que la reemplace,
será la primera piedra demostrativa de la impagabilidad de la deuda y
por qué no tiene ningún sentido que se siga aplicando la magia del intereses compuesto que reproduce la deuda con total ingenuidad.
Pero Obama no va aceptar la moneda del billón de dólares. El peligro
a desvelar que todo el sistema financiero es una farsa, que la creación
de dinero es una farsa y que la deuda puede también pasar a serlo no
hace más que devolvernos a la más cruda realidad del sistema financiero.
Un sistema que se cae a pedazos y que ha jugado más allá de los límites
de lo posible. Por eso que una moneda de curso legal que no genere
intereses bien puede significar un punto de inflexión en la actual
crisis financiera.
Desde hace unos años los científicos que investigamos en recursos energéticos y las personas relacionadas de una u otra manera con la sostenibilidad estamos realmente preocupados. Numerosos geólogos llevan décadas prediciendo que el petróleo va a empezar a entrar en una etapa de paulatino agotamiento, es lo que se conoce como pico o cénit, fenómeno ampliamente reconocido en las publicaciones científicas especializadas. Desde hace seis años los datos de las agencias internacionales corroboran que este declive está ya sucediendo, mientras vemos cómo el precio del crudo aumenta año a año y se explotan recursos cada vez más remotos y contaminantes. El declive del petróleo no es un hecho aislado, ya que se estima que el resto de los combustibles de origen fósil y nuclear seguirá patrones similares en las próximas décadas.
Una noticia de esta envergadura debería estar en las primeras páginas de los diarios desde hace seis años, pero no lo está. El petróleo es un recurso clave, que configura todo nuestro actual modo de vida y tiene, además, muy difícil sustitución, por ello su declive no puede dejar de tener gravísimas consecuencias sociales y económicas. Es por ello que un grupo de profesores, científicos, economistas y profesionales relacionados de un modo u otro con la energía hemos querido advertir a la sociedad española firmando esta declaración dirigida al gobierno y también a toda la sociedad.
Confiamos en vuestra colaboración para la difusión de este hecho, ya que tenemos el firme convencimiento de que si la sociedad es capaz de tomar conciencia seremos capaces de encontrar a tiempo soluciones a la crisis energética, pero si seguimos ocultando el problema, cuando queramos reaccionar tendremos muy pocas posibilidades de éxito.
Los firmantes de esta declaración somos profesionales relacionados de un modo u otro con la energía: profesores de universidad, ingenieros, científicos, economistas, etc. El objetivo de la misma es llamar la atención del gobierno y la sociedad española sobre la crisis energética que estamos viviendo, la cual, en medio de la vorágine actual, está siendo olvidada. Lo hacemos porque tenemos el firme convencimiento de que el energético es un aspecto clave de la actual crisis que vive nuestro país.
Por el desarrollo de nuestra actividad profesional sabemos bien que la energía es la base de la tecnología y es, en definitiva, el motor de toda la economía, y vemos que cada vez hay más consenso científico acerca de las previsiones de un importante descenso de la disponibilidad mundial de energía, en primer lugar de la más versátil y usada, el petróleo, a partir de esta misma década. En los datos históricos de estos últimos años se puede observar un sospechoso estancamiento en la producción de petróleo mundial, mientras su precio aumenta. Ello corrobora las predicciones de numerosos expertos que hablan del declive de todo tipo de petróleos en esta década. Es también reconocido por la propia Agencia Internacional de la Energía que el crudo barato y de fácil extracción empezó a disminuir hace seis años. Una disminución similar se espera para el resto de los combustibles: gas natural, carbón y uranio que, con gran probabilidad, habrán entrado en declive antes de 2040.
A pesar de la importancia de estos datos, las noticias sobre la crisis energética, no están en los debates parlamentarios, ni en los programas políticos, y, dada la relevancia que ello tiene para todos los ciudadanos, consideramos que este silencio es una grave falta de responsabilidad política.
Sería ingenuo esperar que este declive y encarecimiento de recursos tan vitales no tuviera importantes consecuencias sobre la economía, especialmente la de aquellos países que, como el nuestro, se han acostumbrado a un alto consumo pero apenas poseen recursos energéticos no renovables. Ya se está haciendo evidente que tenemos muchas dificultades para pagar nuestra factura energética que, sólo para el petróleo, equivale al 4% de nuestro PIB, y más aún en el actual contexto de crisis económica y endeudamiento. Es más, muchos también pensamos que esta escasez energética está en la base de la inestabilidad económica mundial y creemos que no es posible solucionar la crisis económica sin solucionar primero la energética.
Cabe la posibilidad de que, ante el agotamiento de los combustibles fósiles, caigamos en la tentación de explotar recursos cada vez más inaccesibles como el gas o petróleo de esquisto por métodos de fractura hidráulica (como ya estamos viendo en nuestro país). Este tipo de extracciones no dejan de ser sino parches que no resuelven los problemas a medio plazo y ofrecen frecuentemente un remedio peor que la enfermedad, pues tienen nefastas consecuencias sobre recursos como tierras fértiles, bosques y acuíferos, que no sólo son vitales para el medio ambiente y la salud de las personas, sino también el capital que sostiene numerosas actividades económicas.
Ante este agotamiento de los combustibles fósiles sólo cabe una paulatina sustitución por energías renovables, pero conviene no engañarse con utopías tecnológicas, la transición no va a ser sencilla en absoluto. Los datos muestran que el declive del petróleo no va a poder ser compensado, al menos en los tiempos previstos y en los volúmenes que esta sociedad mundial está exigiendo en la actualidad. Los sustitutos tecnológicos que tenemos en estos momentos a nuestra disposición son todos ellos son muy inferiores en prestaciones y llegan demasiado tarde. En estos momentos creemos que la única forma de hacer frente de forma eficaz al pico del petróleo es mediante la adopción de audaces medidas de ahorro.
Por otra parte, es necesario continuar con el desarrollo de las energías renovables para frenar, en la medida de lo posible, el cambio climático y prepararse ante el previsible encarecimiento y declive del carbón, el gas natural y el uranio en las próximas décadas. Para ello es preciso apoyar la investigación en tecnologías de generación, acumulación y eficiencia energética y no frenar la implantación de energías renovables. Todo ello debe hacerse con importantes medidas de regulación desde las administraciones públicas ya que, como estamos viendo, las fuerzas del mercado son muy insuficientes para ello, y en muchos casos sus intereses apuntan en dirección contraria al interés general de la sociedad. Es preciso que se lleve a cabo, además, una importante campaña de concienciación sobre este problema, ya que la ciudadanía no percibe su importancia, como consecuencia de la discreción con que aparece en los medios de comunicación y en las agendas políticas.
Si no somos capaces de afrontar la crisis energética, lo que podemos fácilmente prever es el agravamiento de nuestro endeudamiento, la continuación de la crisis económica, el empobrecimiento de toda la sociedad, la obsolescencia de nuestras infraestructuras, el encarecimiento de la producción de alimentos y otros bienes de consumo, etc. todo ello agravado por las consecuencias derivadas del cambio climático.
El gobierno español debe abrir los ojos ante esta enorme realidad y darse cuenta de que urge cambiar rápida y decididamente hacia otros patrones de consumo y producción de energía. En sus manos está concienciar y movilizar masivamente a la población española o seguir silenciando problemas tan graves como los aquí expuestos.
En Valladolid a 20 de septiembre de 2012.
Fernando Frechoso Escudero, director de la Cátedra de Energías Renovables de la Universidad de Valladolid
Carlos de Castro Carranza, profesor del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Valladolid
Luis Javier Miguel González, profesor del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Valladolid
Margarita Mediavilla Pascual, profesora del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Valladolid
Óscar Carpintero, profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid
César Chamorro Camazón, profesor del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica de la Universidad de Valladolid
Eloy Velasco Gómez, profesor del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica de la Universidad de Valladolid
Francisco Castrejón, Director de la Unidad de Teoría de Fusión del CIEMAT
Pedro Prieto Pérez, vicepresidente de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos (AEREN) y miembro de ASPO
Ignacio Cruz Cruz, director del Departamento eólico del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT)
Gorka Bueno Mendieta, profesor del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones de la Universidad del País Vasco
Gustavo Duch Guillot, ex director de Veterinarios sin Fronteras y escritor
Xoán Doldán García, profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela
Francisco Álvarez Molina, Ex presidente de la Bolsa de París y presidente de “ETICA Family Office”
Jordi Pigem, Filósofo de la ciencia y escritor
Juan Martínez Magaña, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la UPC
Antonio García-Olivares, Científico Titular Instituto de Ciencias del Mar CSIC, Barcelona
Rosa Lago Aurrekoetxea, profesora en el departamento de Tecnología Electrónica de la UPV/EHU y miembro de Ekopol.
Joan Martinez Alier, investigador, ICTA, Universidad Autñonoma de Barcelona. jma
Florent Marcellesi, Coordinador de EcoPolítica
Jorge Riechmann, profesor titular de Filosofía Moral de la UAM y ex-director del Observatorio de la Sostenibilidad en España.
Ladislao Martínez López.- Vicepresidente de ATTAC-Madrid
Antonio María Turiel Martínez, Científico Titular del CSIC
Julio Herrera Revuelta, Profesor Titular de Fundamentos del Análisis Económico. Universidad de Valladolid
Emilio García Ladona, Investigador del Dept de Oceanografía Física del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y miembro del Oil Crash Observatory
Marcos Portabella Arnus, Científico del Instituto de Ciencias del Mar, CSIC, Barcelona
Eduardo Aguilera Fernández, doctorando en Laboratorio de historia de los agroecosistemas, Universidad Pablo de Olavide, Sevilla
Antonio Ruiz de Elvira, catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá de Henares
Francesc Sardà Amills, Professor d’Investigació, Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC)
Roberto Bermejo, Catedrático y Profesor de Economía Sostenible de la Universidad del País Vasco (jubilado).
Ernest García, Profesor de Sociología y Antropología Social de la Universidad de Valencia.
Alejandro Nadal, Centro de Estudios Económicos, El Colegio de México.
Gregorio López Sanz. Profesor de Política Económica. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Castilla-La Mancha en Albacete.
Fernando Moreno Bernal, Economista y Jefe de Servicio Diputación Provincial de Cádiz.
Ignacio Álvarez Peralta, Profesor de Economía Aplicada, Universidad de Valladolid.
Teresa Pérez del Río, Catedrática de Derecho del Trabajo de la UCA.
Amando García, Catedrático de Física Aplicada (jubilado), Universidad de Valencia.
David Escudero Mancebo, Profesor del Departamento de Informática de la Universidad de Valladolid.
Rosario Sierra de Grado, Profesora del Departamento de Producción Vegetal y Recursos Forestales, Universidad de Valladolid.
Jesús María Zamarreño, profesor del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática, Universidad de Valladolid
Santiago Movilla Blanco, Doctorando en Dinámica de Sistemas, Universidad de Bergen, Noruega
Manuel Calvo Salazar, Socioecólogo y consultor en temas de Sostenibilidad y profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide
Fernando Valdepeñas Isidro, Coordinador del Centro de Sostenibilidad de Aranjuez (CSA)
Ángel Ballesteros, Catedrático del Departamento de Física Aplicada, Universidad de Burgos