23 de enero de 2006

Cataluña nación al fin

Finalmente parece que nos van a dejar tranquilos ya con lo del famoso Estatuto de Cataluña, aunque creo que todavía dará que hablar durante un par meses. Aún así, quizás ahora los periódicos puedan centrarse más en contar cómo nos afectarán las subidas por encima del IPC, de vivienda, de electricidad, gas, agua, contribución, multas de tráfico, seguridad social, educación, etc. y todo ello con peores servicios, y menos derechos de los ciudadanos, todas ellas cosas que hasta ahora, eclipsaba en gran medida el famoso Estatuto.

En cuanto al Estatuto en sí, no ha habido muchas sorpresas, y Cataluña ya se puede mencionar como nación sin temor a equivocarse. Creo que es un buen avance hacia su independencia, que tarde o temprano llegará, y mejor que sea temprano que si no terminaremos teniendo que aprender catalán en Andalucía y la verdad, a mí no me haría mucha gracia, preferiría que fuera inglés. Pero bueno, para eso todavía queda bastante y quizás con suerte no me llegue a pillar vivo.

Igualmente, creo que el País Vasco y otras naciones similares, también conseguirán algo parecido de aquí a no demasiado tiempo. Pero en Andalucía todos estos cambios, no afectarán a los políticos de aquí, que pensarán que no va con ellos la cosa y dejarán que sean los demás los que tomen la iniciativa y agarren las mayores partes del reparto del pastel de la antigua España.

2 comentarios:

el tranquilo dijo...

yo pienso que habría que darle la independencia a todo el que lo pidiese.
También pienso que a continuación habría que levantar un muro de 200 metros de alto alrededor de la "nación " en cuestión y castigar con la pena de muerte o todo aquel que salga de la "nación", al que comercie, al que saque algo de allí dentro...y ya está todos contentos: ya teneis la independencia...TOTAL

Jesús Abad Luque dijo...

Tranquilizate un poco y no pierdas la cabeza.

Lo malo no es que se quieran independizar, sino que los únicos que ganan con esto son los políticos y los ricachones, que se inventan cualquier cosa para sacarnos el dinero a los demás.