29 de abril de 2005

Matrimonios gay

Creo que estamos en una etapa de moda gay. Todo lo gay parece que tiene que resultar muy actual, moderno, simpático e incluso inteligente. Muchos parecen que se han apuntado a tener un gay en su vida, desde las cadenas de radio y periódicos a las películas y libros. No se salvan ni los compañeros de trabajo, que no dudan en comentar los amigos gay que tienen y lo simpáticos que son.

Lo gracioso es que los políticos también se apuntan a la moda, y han creado el matrimonio gay. Y me parece gracioso, porque en primer lugar el matrimonio es un acto religioso, lo mires en la cultura que lo mires. Pero claro, actualmente muchos ateos y descontentos de la religión, reclaman precisamente a los políticos aquello que fuera de la religión no tiene mucho sentido. Y así nos va: matrimonios civiles, bautismos civiles, días de luto oficiales, días de la constitución o de la comunidad autónoma, comunidad nacional, o como quiera que se terminen llamando las regiones.

Parece como si los gobiernos se estuvieran intentando convertir en nuevas religiones paralelas, y adoptaran los cultos paganos para ellos, para crear su misticismo civil. Y esto se podría considerar igualmente con otros organismos como las empresas o los comercios, que igualmente disponen sus propias leyes a partir de sus contratos, ritos con sus reuniones de empresa en torno al jefe superior y festividades (día del libro, día del niño, día del trabajador)

Pienso que todas estas características comunes, no son casualidad, sino que quizá se corresponden con una especie de dinámica del poder, que hace que surjan este tipo de relaciones entre las personas, según quien sea el que lleve la voz cantante en cada momento.

Pero la idea fundamental de "poder", sin duda surge de Dios y de la fe en Él de las personas. Por eso las organizaciones mínimamente jerárquicas se copian de la religión, porque lo saben. Saben que las personas, aunque algunos lo nieguen, son todas creyentes sea de la forma que sea, y no sólo eso sino que también desean tener o creer tener una vida digna bajo ese designio divino.

El matrimonio gay civil es seguramente eso, la forma de santificar una vida no mística actual, moderna, simpática e incluso inteligente. Pero hay varias cosas ahí, que se esconden bajo la alfombra. Por un lado se esconde que los gay, digan lo que digan las modas de los medios de comunicación, ante todo son personas normales y corrientes, y como cualquier otro no son especialmente buenos o mejores que otros con sus cosas buenas y con sus bajezas. Y precisamente las bajezas de la gente gay no son necesariamente aceptadas por el sentido común, ¿o sí?

La moralidad civil desde mi punto de vista es un auténtico esperpento, y más desde mi punto de vista católico. Que civilmente se acepte el aborto, no quiere decir que lo tengamos que aceptar o que civilmente se vendan armas o se apoyen ciertas guerras sí y otras no, tampoco está bien para quien no está a favor de ninguna violencia. Desde luego el clero de la Iglesia católica, creo que está equivocado al discriminar la mujer por ejemplo, pero respecto al matrimonio no creo que se equivoquen.

¿Qué opinas tú?

4 comentarios:

Eduardo Cañizares dijo...

Esta claro que nos movemos por modas, y que las modas no buscan sino provocar un cambio global de conciencia. Pero creo que detras de cada moda se esconde una nueva forma de negocio.
Vease el caso de los perros asesinos, ya no se oye nada. ¿Sera que ya han sacrificado a todos esos perros peligrosos?¿Sera que ya no se produce absolutamente ningun caso de mordedura de estos tipos de perros en toda España?
No es eso, sino que esta noticia ya no genera audiencia ni vende periodicos, o sea, YA NO GENERA DINERO.
Ahora le toca al tema del matrimonio gay. En la comunidad gay hay un numeroso colectivo que tiene un nivel socioeconomico elevado y esto es algo que hay que explotar. ¿Os podeis imaginar los pingües beneficios que el matrimonio gay representa para agencias de viajes, etc?
Por una vez, estoy de acuerdo con la Iglesia. Pocas veces estoy de acuerdo con sus preceptos, puesto que la considero como un estamento anacronico, dictatorial y sin animo de actualizarse a los tiempos que corren y a sus necesidades. Pero volviendo al tema que nos ocupa, considero que el matrimonio gay rompe con el esquema per sé de la unidad familiar, de la no digamos clasica, sino natural estructura familiar y con su complementariedad. Y no hablemos encima del derecho adopcion. Por favor, ¿que va a pensar un niño que tenga dos "papas" o dos "mamas"? ¿que consecuencias psicologicas le acarreara esto?
En definitiva, el matrimonio gay y el derecho a adopcion lo veo como una aberracion. Yo no digo que los gays no tengan derecho a quererse y a desear estar juntos, pero Llamemosle a esto "union", pero no "matrimonio". Objetivamente hablando, estan intentando incluir algo en una palabra (matrimonio) que intrinsecamente no significa eso.
Si nos ponemos asi, yo tambien veria muy legitimo que un pastor quisiera casarse con su cabra, que se la tira cuando le apetece y que la quiere mucho. ¡Legalicemos tambien el casamiento entre hombres y animales! ¡Tambien tienen derecho! No me extrañaria ver esto dentro de unos años en la portada de los periodicos.

Jesús Abad Luque dijo...

Edu gracias por tu comentario, sólo añadir respecto a lo del cabrero con su cabra que también salió como noticia, el que a una pareja de hermanos no les dejaban casarse por lo civil, y llevaban como pareja de hecho varios años ya, y que tienen incluso dos hijos.

Un caso más en el que el progresismo legislativo no se ajusta con las exigencias de ciertas minorías, probablemente como tú dices a que no representan una ganancia de los cochinos dineros y que no están de moda.

RafaEL dijo...

yo también estoy de acuerdo

Jesús Abad Luque dijo...

¡Rafa hombre! gracias por tu comentario aunque sea corto. Me alegra que te hayas animado también a hacer tu aportación.

No es por parecer pelotas, pero un blog siempre es mejor si los que lo leen participan y dan su propia opinión.